martes, 24 de junio de 2014

SOMOS ENERGIA, ENERGIA MAGNETICA, IMANES VIVIENTES 


Somos Energía, Energía Magnetica, imanes vivientes

Hacia los años treinta, dos célebres hombres en Oriente lograron fotografiar las vibraciones del pensamiento ¡Y vaya que lo lograron, a través de muros de acero, en un experimento que ha sido repetido muchas veces desde entonces! Pero demostraron algo más, tal vez más importante: encontraron que cuanto más cargado de emoción estaba un pensamiento, ¡Más clara se veía la imagen! Fueron quizá los primeros en demostrar que existe energía magnética dentro de nuestros pensamientos, y que nuestras emociones son impulsadas por los pensamientos.

Sin embargo, lo que pasaron por alto es que, debido a que las ondas de vibración (emociones) que enviamos están cargadas magnéticamente, somos literalmente imanes vivos, y que atraemos constantemente cualquier cosa que este en la misma frecuencia de longitud de onda. Te pongo un ejemplo; Cuando nos sentimos bien, con el ánimo en alto, llenos de alegría y gratitud, nuestras emociones envían vibraciones de alta frecuencia, que atraerán lo bueno hacia nosotros; es decir, cualquier cosa que coincida con lo que estamos enviando. Lo semejante atrae lo semejante.

En cambio, cuando experimentamos cualquier cosa que no nos cause satisfacción, como temor, preocupación, culpa, o hasta un pequeño disgusto, enviamos vibraciones de baja frecuencia. Debido a que las bajas frecuencias son tan magnéticas como las altas, atraen cosas desagradables hacia nosotros; es decir cosas que nos harán sentir (vibrar) de una forma tan poco grata como lo que estamos enviando. Desagradable de ida, desagradable de vuelta. Es siempre una vibración semejante.

Así que, ya sea que enviemos acciones de alta frecuencia, de satisfacción, o vibraciones bajas, de preocupación, las que enviemos en cada momento serán las que atraigamos de regreso a nosotros mismos. Somos generadores de vibraciones, por tanto, somos los imanes, la causa. Nos guste o no, nosotros hemos creado esas vibraciones y seguiremos haciéndolo. Somos de carne y hueso, pero ante todo y sobre todo, somos energía, ¡Energía magnética!, lo cual nos convierte en imanes vivientes que respiran.

¿No te encanta la idea? Independiente de lo que estudiaste, o en lo que trabajas, eres, en realidad, ¡Un imán viviente! (¡Vaya pequeño detalle!). Por descabellado que parezca, ha llegado el momento de despertar ante el hecho de que somos seres electromagnéticos y de que vamos por la vida con esa abrumadora capacidad de magnetizar (atraer) hacia nuestra vida todo cuanto deseamos, con sólo controlar los sentimientos que provienen de nuestros pensamientos.

Sin embargo, debido a que vivimos en este planeta, en un campo de energía en el que predomina la baja frecuencia, procedente de más de seis mil millones de personas que vibran con sentimientos más de tensión y temor que de alegría, admitimos involuntariamente esas vibraciones y reaccionamos ante ellas, lo cual significa que hasta que aprendamos a sobreponernos conscientemente a esas frecuencias negativas que nos invaden todo, y en las cuales vivimos, seguiremos reci­clando sus desagradables efectos en nuestra vida cotidiana, después de un tedioso día.

Es algo semejante a nadar en agua salada, si no enjuagamos los residuos de la sal en nuestro cuerpo, tarde o temprano nos sentiremos incómodos. ¿Lo ves? No hay de otra: la forma en que sentimos determina lo que atraemos, y con mucha frecuencia esos sentimientos proceden de nuestros pensamientos, los cuales instantáneamente producen reacciones electromagnéticas en cadena que, finalmente, hacen que sucedan, que sean creadas, obtenidas o destruidas las cosas.

Así que, una vez más: nuestros sentimientos surgen de nosotros en forma de ondas electromagnéticas. La frecuencia que se emita atraerá automáticamente a otra frecuencia idéntica; provocará que ocurran las cosas, buenas o malas, al encontrar empatía en la vibración.

Las vibraciones de frecuencias altas, positivas, atraerán circunstancias de vibraciones altas, positivas. Las vibraciones de frecuencias bajas, negativas, atraerán circunstancias de vibraciones bajas, negativas.
En ambos casos, lo que se nos regresa nos hace sentir con el espíritu tan elevado, o tan bajo, como lo que hemos estado trasmitiendo (sentimiento) porque lo que se regresa es una vibración que coincide exactamente con la que enviamos.

Se trata del mismo principio que el del diapasón: haz sonar un diapasón en una habitación donde hay varios más, todos afinados en diferentes tonos, y sólo los que estén afinados en: la misma frecuencia del que hiciste sonar, sonarán al unísono, como sonarían aunque se encontraran en los extremos opuestos de un estadio de fútbol. Las fuerzas similares se atraen.

Querido lector, es una regla elemental de la física. Pero de manera totalmente distinta a la de la vibración de un diapasón, los seres humanos con nuestras frecuencias e intensidades magnéticas variables, somos semejantes a pe­lotas de ping pong disparadas en todas las direcciones imaginables.

En un momento podemos levantar el vuelo tan alto como un papagayo, sentirnos tan poderosos como el sol, y al siguiente sentirnos con tan baja energía que anulamos lo anterior y creemos que nada cambiará nuestras vidas, o al menos, no tan rápidamente. Todo esto se debe al tipo y a la intensidad ­de sentimientos que tengamos, los cuales van de cálidos o alegres, hasta explosivos o destructores.

Pero no estamos hechos de metal. A diferencia de los diapasones, lo que regresa a nosotros como resultado de la confusión de energía emocional (vibraciones), que sale de nosotros a cada instante y que pocas veces es agradable, es una interminable cadena de pequeñas desavenencias, circunstancias y eventos no planeados.

No es necesario decir que lo que hemos estado creando con todo este flujo indiscriminado de energía es un verdadero infierno; en el mejor de los casos, una vida mediocre según continuamos atrayendo hacia nuestra existencia diaria cuanta experiencia, persona, juego, suceso, encuentro, incidente, evento, riesgo, ocasión o episodio en el cual estemos vibrando, todo lo cual significa sentir.

sábado, 8 de febrero de 2014

ALGO ESTA SUCEDIENDO


Como chispas cósmicas, en diferentes lugares del mundo, los seres humanos están despertando.
Hasta en aquellos recónditos lugares donde había una persona, sólo una, pensando en un cambio, creyéndolo imposible… Hasta en aquel lugar donde la indiferencia y el sedentarismo interno formaban el cotidiano vivir; hasta en aquellos sitios donde el repetir modelos o el cargar caretas sociales eran moneda corriente; hasta en esos lugares donde el miedo cerraba las puertas, el silencio era el amigo fiel, y se nadaba en la superficie de lo aparente, incluso en todos estos lugares, algo está sucediendo, ya no son lo mismo que hace un tiempo.
Algo está sucediendo, seres y más seres despiertan a una nueva conciencia, y se preguntan aquello que nadie se preguntó, o por lo menos nadie, en voz alta.
Algo está sucediendo… Se ve por la necesidad, por las nuevas búsquedas, por las nuevas tendencias. Se ve en las escuelas cuando empiezan a incorporar nuevas pedagogías. Se ve en los médicos cuando dejan de hacer los “masters en los síndromes” de moda, y comienzan a hacer un camino propio, de investigación sobre su propia experiencia, sobre los hechos que están pasando verdaderamente Ahora. Así es que por ejemplo se abren a las terapias y disciplinas que se llaman “alternativas”. Que ahora están dejando de ser “alternativas”, para volverse una posibilidad al mismo nivel de necesidad y seriedad, que cualquier otra disciplina reconocida formalmente.
Es que lo formal se da cuenta de que algo está sucediendo. Se da cuenta de que aquella persona, una persona como tantas otras, hoy está reflexionando sobre algo que ayer hacía mecánicamente.
¡Es que si! Algo está sucediendo, y lo vemos vivir y surgir en las miradas de los niños, en la inconformidad de los jóvenes que dicen: “No quiero vivir más en esta sociedad abiótica, dura, enferma” .
¡Es que si! Algo está sucediendo, y debemos hacernos conscientes de ello. Como humanidad estamos despertando.
¿Hacia dónde nos lleva esto? ¿Sabremos aprovechar el potencial espiritual que tenemos? ¿Podremos hacerlo de forma madura, sin que el ego comande nuestra realización?
Estas son preguntas que sólo las responderá el tiempo, la experiencia, nuestras elecciones. Aún así, sea rápido o lento, hacia un lugar estamos eligiendo ir. Un lugar más consciente, verdadero, más puro y unido a nuestro propósito como Seres Humanos y Espirituales. En definitiva, entre errores y aciertos, se produce la evolución y el humano asciende un nuevo escalón de conciencia.
Estamos despertando, es un hecho. Esto antes sucedía con un promedio de uno en miles (entre miles de personas, un ser se hacía consciente), ahora esto se potenció.
El tiempo del reloj ya no es el mismo que antes, ya no puedo hacer en una mañana lo que antes hacía. Para la cultura materialista el tiempo es dinero. Para la cultura de pueblos originarios, entre ellos los Mayas, el tiempo es Arte. Para el ser humano creativo, el tiempo lineal no alcanza para crear y hacer todo lo que desea hacer.
Despertar significa desacelerar nuestro interior, desear movernos en un tiempo interno creativo, no un tiempo impuesto desde el afuera. Esto, que puede estar ligado a la percepción, a un cambio interno de visión de la vida, puede hacer pensar que lo que cambió fue sólo lo de adentro, no lo de afuera. Pero este cambio de percepción no quita que concretamente el afuera se esté acelerando también. Este es un nuevo punto de estudio de la física cuántica.
Por lo tanto no es sólo percepción, es realidad, nosotros percibimos que se nos escapa, que no alcanzamos a cubrir lo que deseamos, pero físicamente ha ocurrido algo.
Todo se está acelerando, y, así como antes había una probabilidad de un despertar entre miles de personas, hoy en una familia tipo, hay seguro alguien que está preguntándose “¿quién soy Yo?”.
Algo está sucediendo y lo estamos viviendo nosotros individualmente.
Y estemos abiertos a lo que vendrá porque vendrá más, porque este cambio de conciencia individual está repercutiendo a nuestro alrededor generando una ola de conciencia, que quién sabe a dónde nos llevará. Aún así, el futuro es una ilusión que imaginamos, que proyectamos como idea pero no existe. Lo que tenemos lo tenemos ahora, y ahora todos lo podemos ver: Algo está sucediendo.
Cuando escucho decir que el mundo está cada vez peor, pregunto “¿Qué mundo estás viendo?, ¿Sobre qué tierra estás parado?” Yo estoy en un mundo que está despertando. Sí, puede ser que haya mucha inconciencia, pero a la vez estoy viendo una oleada silenciosa de conciencia, sólo que el ruido es de quienes quieren parecer mayoría. Hay desastres ecológicos, sí, es verdad, pero me ocuparé de generar más conciencia, de ayudar a despertar al mundo para que ya no necesites el rigor, el golpe contra la pared, para hacer un giro en el camino.
Si elevo la mirada puedo ver dos mundos: uno que cae y uno que nace. A cuál mundo yo mire, a cuál mundo yo apueste, con cuál colabore, eso depende de mi propio discernimiento.
Si, algo está sucediendo, y esto es el comienzo, estemos felices porque estamos participando de un momento único como humanidad. Estamos en un momento de transición, pasando de una costa a la otra. No nos asustemos, ni queramos volver a agarrarnos de la superficie de la costa que estamos dejando. Aunque queramos, ya no podremos hacerlo. No deseemos volver a dormirnos, no nos arrepintamos de estar despiertos.
Es un tiempo único, hay una nueva costa del otro lado del océano. Cuál es, cómo es, qué se hará, no importa porque seremos los protagonistas, los que la creemos. Lo haremos a imagen y semejanza de nuestro propio crecimiento interno.
Entonces, ¿por qué preocuparnos por agarrarnos, por qué apegarnos al pasado, lo seguro, lo que algún día creí que haría, que sería?
Nuestra mente puede tener mucha capacidad de imaginación, pero aun así es limitada. Nuestros sueños y proyectos, por más elevados que parezcan, pueden estar limitados por la capacidad de nuestra mente. ¡Qué sueñe la conciencia que es la que está despierta, y que la mente sea su herramienta!, ¡Qué dé el primer paso nuestro cuerpo despierto! porque la mente siempre verá que algo está faltando, que todavía no es tiempo.
¡Qué sea nuestra conciencia la primera en plantar la bandera de la paz! ¿La bandera? No, en vivir la paz.
¡Qué sea el corazón del Nuevo Hombre el que ponga las nuevas reglas! ¿Las reglas? No… No harán falta si hay conciencia.
Ya vemos aquí mismo, que todo puede superarse, que la mente proyecta un mundo con la bandera de la paz en los mástiles de la nueva tierra; que las reglas serán el compartir, el vivir en comunidad, el disfrutar, el justo intercambio de bienes. ¿Pero estamos preparados para soñar aún más que esto? Si la conciencia despierta, el hombre da un salto cuántico. Pero para que esto suceda se necesita más de un hombre. Debemos ser muchos los que vibremos una nueva forma de existir. Y que fundamentalmente, lo comencemos ahora, siendo coherentes en nuestro diario vivir.
Si esto sucede, el cambio puede ser inimaginable. ¿Estamos preparados para soltar todo? Si… sé que muchos gritamos “Si”. Bien, preparémonos, abrámonos, entreguémonos, porque algo está sucediendo.
Llegará el momento en que muchos hombres despiertos, muchos, nos levantemos al unísono, y mantengámonos en lo esencial, coherentes en nuestros actos, arraigados en nuestro corazón, porque algo sucederá, ahora estamos viendo el comienzo.
Hacia dónde nos dirigirá este cambio, dependerá de nuestra propia Re–Evolución interna. El mar nos guiará hacia la costa que queramos, que estemos preparados para ir, ni más lejos ni más cerca. La costa será imagen de nuestra conciencia. Recordemos que esto mismo está sucediendo ahora en nuestro día a día.
Sigamos despertando, seamos valientes, sinceros, ayudemos a los que hace tiempo están esperando este momento. Y pongamos nuestro nuevo impulso, que es único y es el que se necesita, para crear entre todos lo Nuevo.
El Hombre está despertando. Algo está sucediendo. Nuestra conciencia es la protagonista.
¿En qué tierra queremos vivir? ¿A qué costa queremos llegar?
No nos quedemos remando en la corriente del viejo sistema. Este irá perdiendo fuerza en la medida que dejemos de poner nuestros remos en sus aguas. Hay otra corriente, que siempre estuvo pero en silencio, pues nunca impondría su fuerza. Ahora está emergiendo porque estamos dando el permiso para que suceda. Ahí están nuestros compañeros, hermanos de camino, seres visibles e invisibles, haciendo fuerza para guiarnos a la fuente verdadera. No necesitamos botes, ni remos, ni resistencia. La corriente nos lleva sola, sólo si le decimos “si, voy camino al nuevo rumbo, estoy listo”. Listo para soltar mi personaje, para abrir el corazón, para perdonar, para descubrir el amor más elevado, para comprender, para dar-recibir, para soltar mi “forma de ser” y mis códigos viejos. Listo para sentir que aunque mis manos en apariencia están vacías, tengo todo lo que necesito para existir: Estoy Despierto.

HOOPONOPONO 


¿Qué es el ho´oponopono?
El denominado ho´oponopono es una práctica ancestral fundamentada en la consciencia de ser y en la doble dimensión de ésta como “alerta” y “espacio”.
La consciencia se relaciona con “ser” y cuenta con dos esferas indisolublemente ligadas: “consciencia de lo que se es” y “consciencia de lo que es”. La primera se refleja en estar “alerta”: sé y siento lo que soy (toma de consciencia de lo que se es, de quien soy). Y la segunda, con el “espacio”: mi ser es el espacio en el que surgen las formas del ahora (toma de consciencia de lo que es, de lo que es la realidad). “Yo soy el que soy” sintetiza esta doble perspectiva. Permanezco en alerta siendo y sintiendo en el ahora mi ser verdadero y subyacente, eterno, inmutable. Y constato cómo mi ser es la forma del momento presente, lo que explica y en lo que se despliegan los contenidos cambiantes del ahora.
Nada es, por tanto, ajeno a mi Ser: ni mi Yo verdadero, pues es mi Ser mismo; ni las formas mutables del ahora continuo, pues yo soy el espacio en el que existen y se desenvuelven. Al adquirir esta conexión con el Yo verdadero, no utilizo el ahora en otra cosa que no sea para Amar. Y comprendo y acepto que tengo el 100 por 100 de la responsabilidad de todas las cosas que me ocurren y suceden a mi alrededor y de la globalidad de las formas mutables del momento presente, del ahora, de la vida. El pecado no existe, ni nadie nos juzga, pero cada uno tiene la completa responsabilidad de su vida y de los hechos, relaciones, encuentros y eventos que en ella se producen.
Este convencimiento estaba presente en antiguas culturas. Y en ese mismo convencimiento se basa precisamente el ho´oponopono, que nos recuerda que la vida es realmente una cadena de vidas físicas y que guardamos en nuestra memoria trascendente, en el “disco duro” sutil de cada uno, todos los pensamientos generados y experiencias acontecidas a lo largo de la citada cadena vital. Son estos pensamientos (los plenos de Amor, pero también los dolorosos y funestos) y experiencias (las llenas de Amor, pero igualmente las carentes de él y que han causado daño a nosotros mismos o a los demás) los que mantenemos en nuestro disco duro y proyectamos hacia la dimensión superficial –formas y contenidos- del momento presente y del mundo exterior, que es moldeada por nosotros mismos a semejanza nuestra.
El ho´oponopono proviene de tradiciones indígenas del Pacífico, en general, y de la cultura hawaiana, en particular. Literalmente significa “acertar el paso” o “corregir el error”. De acuerdo con arcaicas creencias, el error proviene de experiencias dañinas y pensamientos frustrantes desplegados en otras vidas y que se acumulan en la memoria donde almacenamos nuestra existencia –cadena de vidas-. Esta memoria trascendente, incluida la parte de la misma contaminada por tales experiencias y pensamientos faltos de Amor, aflora y se manifiesta en nuestra vida actual, reflejándose y explicando multitud de actos, sucesos y circunstancias que vivimos y nos rodean. Ante esto, la práctica del ho´oponopono nos enseña a que conscientemente agradezcamos a nuestro Ser profundo las cosas bellas y hermosas que ahora vivimos -cual modo de subrayar y poner en valor la parte (archivos del disco duro) repleta de Amor que la memoria trascendente atesora- y reconozcamos y asumamos como responsabilidad propia la totalidad de las vivencias dolorosas del presente –cual forma de eliminar y borrar la parte (archivos del disco duro) carente de Amor que la misma memoria guarda-. De esta manera, ho´oponopono ofrece la posibilidad de revalorizar los archivos con Amor y eliminar los sin Amor, liberando la energía de experiencias y pensamientos cargados de daño y error que son causa y origen de desequilibrios, desasosiegos, insatisfacciones, enojos, enemistades y enfermedades.
El ser humano es una unidad energética y vibracional en la que conviven tres gamas o modos vibratorios: Espíritu o Yo verdadero –en terminología ho´oponopono, “Aumakua”, “Superconsciente” o Padre-; cuerpo físico, con la mente y el intelecto como componente más desarrollado –“Uhane”, “Consciente” o Madre-; y alma, que, junto al ADN sutil (“células del alma”), almacena las experiencias acumuladas durante la cadena de vida –en ho´oponopono se llama “Unihipili”, “Subconsciente” o “Niño Interior” a esta conjunción de energía consciencial-.
Pues bien, éste último componente es el responsable de todo lo que proyectamos desde nuestro disco duro hacia las formas del mundo exterior. El Unihipili acumula los archivos de memoria, tanto de esta vida como de las restantes de la cadena de vidas que recorremos en nuestra encarnación en el plano humano; y lanza sus contenidos a las formas del momento presente, moldeándolas a nuestra semejanza. Sin embargo, el ser humano consciente está en condiciones de incidir sobre esa memoria y los archivos para afianzar las experiencias y pensamientos plenos de Amor –que se manifiestan en hechos positivos y hermosos de nuestra vida de ahora- y eliminar los llenos de odio, frustración y resentimiento –que se plasman en circunstancias y vivencias negativas y dolorosas de la vida presente-.
¿Cómo hacerlo? Por medio del Uhane o Consciente, que es a quien corresponde decidir que aceptamos al 100 por 100 la responsabilidad de nuestra vida. Esta aceptación posibilita que trabajemos en el archivo que haya generado la situación que nos afecta en la actualidad, en la idea de que todo en nuestra vida nos llega para que borremos energías perniciosas guardadas en la memoria trascendente o afiancemos los archivos llenos de Amor que también atesora.
Comunicación con nosotros mismos
Para la puesta en práctica del Uhane con esta finalidad, debemos dejar a un lado la racionalidad y el intelecto, confiar en nuestra dimensión subyacente –Espíritu, Amor- y trabajar con las herramientas que el ho´oponopono ofrece. Son sencillas y directas. La más fructífera consiste en establecer una comunicación fluida y constante entre el Uhane o Consciente y el Aumakua o Ser profundo.
Así, para fijar y potenciar en la memoria los pensamientos y experiencias de Amor, es suficiente con que desde el Uhane digamos “gracias” o “te quiero” a nuestro Ser interior ante las cosas hermosas de nuestra vida cotidiana. Y para borrar los pensamientos y experiencias sin Amor, basta con que digamos “lo siento, perdóname por la parte de mí que ha creado esto y lo ha traído aquí, lo ha puesto en mí o lo ha proyectado a otro o a los demás”. Y recordando siempre que damos gracias o pedimos perdón a nosotros mismos, no a alguien o algo ajeno a mí. No hay nada fuera que nos traiga nada; no somos pecadores ni culpables; nadie nos juzga. Nuestro Espíritu sólo nos pide que desde el Consciente digamos “gracias” o “lo siento”. Creas lo que crees; y si Yo lo he creado, Yo lo puedo cambiar. Esto es aceptar el 100% de responsabilidad de nuestra vida.
Ho´oponopono impulsa, por tanto, una comunicación consciente con nuestro Ser interior para que éste tome el mando y afiance o borre, según el caso, partes concretas de nuestra memoria trascendente. Y la respuesta ante tal comunicación es automática, aunque no la proporciona el intelecto, sino nuestra energía divina, a la que conscientemente dejamos fluir y operar para recalcar o eliminar componentes de la memoria. El intelecto y la mente no tienen capacidad para incidir en la memoria trascendente: ni saben donde está ni conocen el archivo dañado. Por lo mismo, tampoco debemos permitir que forjen expectativas sobre los efectos e impactos de la respuesta que se produzca, pues el intelecto carece de información para ponderar lo que determinada circunstancia realmente nos reporta: hay situaciones negativas que evitan otras peores, acontecimientos dolorosos que nos abren las puertas de la felicidad o de la consciencia, etcétera.
Ni siquiera tengo que pensar qué archivos del disco duro son los que deseo afianzar o borrar; sólo dar las gracias o pedir perdón ante los avatares, situaciones y contactos de la vida. Nuestro Espíritu o Aumakua conoce muy bien la parte de nuestra memoria que a continuación se debe poner en valor o limpiar. No hay que saber ni pensar. Ho´oponopono es aceptar que hay una parte de mí que es más sabia. Hay que aprender a confiar en uno mismo, en nuestro Ser interior; mientras mayor sea la confianza, más intensa será la toma de mando por parte del Yo verdadero. Y mejores resultados se obtendrán en el trabajo con nuestra memoria trascendente.
Cuando confiamos, algo pasa, algo se transforma. Sólo tenemos que “observar”. Y potenciar o limpiar constantemente, repitiendo las palabras o frases y sabiendo que estamos impulsando el afianzamiento o el borrado. Por las experiencias acumuladas en la cadena de vidas, tenemos multitud de pensamientos y archivos dañados, así que hay que borrar permanentemente hasta que llegue un momento en el que el Unihipili o Niño Interior lo haga de forma automática. La elevación del grado de consciencia facilitará la revalorización o eliminación de archivos de manera natural; y en ese trabajo interior encontramos nuestra verdadera Esencia.
Y asumir la responsabilidad íntegra de nuestra vida implica, igualmente, aceptar la responsabilidad por los pensamientos y acciones de las demás personas que aparecen en ella. Lo cual, lejos de ser una rémora agotadora, es una magnífica oportunidad, pues si soy responsable lo puedo cambiar. La gente que llega a nuestras vidas y con las que nos relacionamos de un modo más o menos familiar y estrecho no lo hace por casualidad, sino porque compartimos archivos con Amor, sin Amor o de ambos tipos. Esto es lo que nos une en la dimensión de las formas, pues en la dimensión subyacente estamos unidos en la Esencia divina. Cuando son archivos dañinos, la otra persona dirá cosas que nos molestan, realizará actuaciones que nos causan dolor o padecerá enfermedades. Ante ello, lejos de contrariarnos y reaccionar defensivamente o con agresividad, seamos conscientes de que no es sino una proyección de mí y ocasión para borrar tales archivos. Así que digo “te quiero” o “lo siento, por la parte de mí que ha creado esto y lo ha traído aquí o a ti” para desactivar el archivo contaminado, que se eliminará no sólo para mí, sino también para el otro. Quien toma la responsabilidad es el que borra.
A muchos les parecerá increíble, pero el camino más fácil es asumir la responsabilidad completa de nuestra vida, incluidos todos los hechos, circunstancias y personas que nos rodean; los pensamientos y actos propios y los de aquéllos que se relacionan con nosotros. En todo lo que llega y acontece hay que ver una preciosa oportunidad para que el Ser interior coja el mando y potencie o limpie los archivos (pensamientos, actos, experiencias,…) con o sin Amor, respectivamente, guardados en nuestra memoria trascendente. La paz empieza en nosotros, por lo que decir “gracias, te amo” es el mejor regalo que podemos hacerle al mundo.
Ho’oponopono apoya la restauración del equilibrio y la armonía en la persona y, a través de ella, de la Creación. Ayuda a que el ser humano sea permanentemente consciente de su Ser profundo, desactivando el piloto automático del ego, generando paz y consiguiendo que nuestros actos se basen en la inspiración. En este orden, hay que diferenciar bien entre intuición e inspiración -términos que hemos usado con reiteración a lo largo del texto-. La primera procede de la memoria trascendente: algo que ya pasó puede volver a repetirse y la intuición nos avisa (los sueños premonitorios son un exponente de ello). La inspiración, en cambio, es algo nuevo, una guía que emana desde nuestro Yo verdadero y nos ofrece algo novedoso para nosotros y para nuestra vida.
Ho´oponopono va más allá de la Ley de Atracción porque no es posible controlar todo lo que tenemos en el inconsciente, pero que, no obstante, estamos proyectando y plasmando en nuestras vidas. Con Ho´oponopono se atrae lo que se agradece, lo cual coloca al Amor Incondicional en primer lugar.

martes, 28 de enero de 2014


DIEZ (10) PLANTAS MEDICINALES Y PARA QUE SIRVEN


El simple hecho de añadir hierbas a tus comidas es una manera fácil y efectiva de mejorar el sabor de tu comida y su valor nutricional sin tener que añadir más calorías. Con tantos sabores distintos, es fácil llevar tus recetas favoritas a un nuevo nivel. Experimenta con cualquiera de estas siguientes 10 hierbas que te ayudarán a alcalinizar tu cuerpo y mejorar tu salud sin riesgos a ningún efecto negativo de las mismas.
Debe tenerse en cuenta de todas maneras que todas la especies y plantas medicinales que sirven para condimentar alimentos son hierbas “medicinales” según la tradición occidental u oriental. Por lo tanto ejercen un estímulo sobre determinado órgano, tejido o sistema. Si este estímulo se repite varias veces por día durante cierto tiempo provocará cambios. Esos cambios, cuando las hierbas se usan medicinalmente, equilibran y “curan”. Pero si no es la hierba correcta para tratar ese des-equilibrio en concreto puede provocar efectos indeseables. La recomendación mía es usarlas de forma variada y en cantidades moderadas.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como la Albahaca
1. Albahaca
Sabemos que las enfermedades no pueden sobrevivir en un ambiente alcalino, ya que comienzan usualmente como una inflamación en un ambiente ácido. La albahaca comúnmente referida como la reina de las hierbas es altamente anti-inflamatoria gracias a sus componentes como aceites, cítricos y compuestos naturales. Estos aceites y componentes también tienen propiedades anti-bacterianas que previenen infecciones y el desarrollo de otras enfermedades asociadas con las bacterias. Otros estudios recientes han demostrado que la albahaca previene el daño de oxidación del hígado a largo plazo. Puedes añadir unas cuantas hojitas de albahaca a una sopa de tomate, a cualquier té o infusión de té o a cualquier alimento que quieras.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como el Cardamomo
2. Cardamomo
El cardamomo es frecuentemente encontrado en muchos platos de origen asiático e hindú. Sus propiedades ayudan a estimular la digestión. Otras propiedades efectivas del cardamomo son su habilidad de asegurar que los intestinos digieran la comida a una velocidad óptima. El cardamomo asegura también que los nutrientes en la digestión sean efectivamente digeridos con el propósito de mantener un nivel de peso corporal adecuado. En casos donde el ácido estomacal se mantiene a niveles excesivos, es recomendable consumir cardamomo en bebidas como café o té para reducir los niveles excesivos de acidez en las mismas.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como el cilantro
3. Cilantro
Añadir un poco de cilantro a tus comidas es una manera efectiva de saborear mejor tu comida y perder peso al mismo tiempo. Aparte de esto, el cilantro es rico en nutrientes esenciales para mejorar tus procesos metabólicos y mantenerte nutrido. El cilantro también contiene altas cantidades de vitaminas y posee propiedades anti-inflamatorias y anti-oxidantes. Puedes añadir cilantro a cualquier receta de salsa que desees preparar, como también para vinagretas, aderezos o para simplemente añadir un toque de sabor a un plato.
Además es usado por la medicina natural como quemador de metales pesados en conjunto con el Ajo Salvaje y el alga Chlorella.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como la Canela
4. Canela
Una especia favorita en el mundo de los postres, la canela ha demostrado propiedades curativas a largo plazo en los pacientes diabéticos potenciando la acción de la insulina.
La Canela también conocido como rou gui en la medicina china, ayuda a inhibir el crecimiento de bacterias y hongos, debido a sus propiedades anti-microbianas. También tiene propiedades anticoagulantes que pueden ayudar con el dolor de artritis y reducir la proliferación de las células cancerosas. Los estudios también han demostrado que puede reducir el colesterol LDL y regular el azúcar en sangre. La canela contiene manganeso, fibra, calcio y hierro que puede ayudar a regular la función intestinal. Otro estudio ha mostrado también que el aroma de la canela puede mejorar la función cerebral y la memoria.
Según la medicina china rou gui influye en el bazo, el estómago y los canales renales. Es una hierba calentadora dulce y picante que favorece la circulación, alivia espasmos y ayuda a la digestión. La canela se utiliza para los síntomas tales como extremidades frías, espalda débil, micción frecuente, dolor abdominal y diarrea. Otros síntomas del resfriado pueden ser dolor de tipo artrítico en las articulaciones que es peor en condiciones frías y humedad o calambres menstruales que facilitan la aplicación de calor. Además la canela puede ser utilizado para los dolores crónicos y abscesos que tardan en sanar.
La Canela se puede utilizar de muchas maneras, a menudo se añade a las bebidas calientes tales como té, café o chocolate caliente. Se puede cocinar con verduras diferentes, tales como hojas verdes para reducir la amargura o la calabaza para mejorar el sabor. También combina bien con ciertos postres de manzana y pasteles de calabaza.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como el Jengibre
5. Jengibre
El jengibre es conocido mundialmente por ser un digestivo poderoso y una hierba anti-microbiana. La raíz de jengibre es excelente y muy potente para ayudar a la digestión y mantener un tono metabólico correcto y equilibrado. Tradicionalmente, el jengibre siempre ha sido utilizado para darle tratamiento a la artritis, dolores musculares crónicos, como también para las complicaciones alérgicas. Es recomendable consumir jengibre cocinado en agua hirviendo con un toque de limón en forma de té para adquirir sus propiedades curativas y efectivamente obtener todos los beneficios de la salud que ofrece. También se puede utilizar crudo cortado muy fino.
En Medicina China se usa para activar la circulación de la sangre, promueve la diuresis, elimina el calor y la humedad (Síndromes de Calor y Humedad en términos de la de Medicina China), refuerza las defensas etc. Es de Sabor picante y Naturaleza tibia si es fresco y caliente si es jengibre seco.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como la Menta
6. Menta
Las propiedades de la menta van más allá de lo que es simplemente mejorar el sabor de una comida o bebida. La menta es utilizada como un “aliviador” en la digestión, remedio para cólicos como también para otros síndromes asociados con la mala digestión. Un estudio hecho por científicos en Alemania en el año 2003 demostró que la menta ayuda a reducir el tiempo de transito de la comida al intestino delgado, donde la mayor absorción de nutrientes toma lugar. Ello reduce de manera importante la cantidad de residuos ácidos de una digestión que fermenta y pudre los alimentos. Es recomendable añadir unas cuantas hojas de menta a una ensalada, té o tentempié para adquirir sus propiedades curativas de manera directa y efectiva.
Según la Medicina China es de Sabor picante y Naturaleza Fresca. Tiene el efecto de eliminar el calor interior (inflamación, fermentación) Neutraliza los tóxicos, promueve la circulación de la sangre. Se usa en aftas bucales, migrañas con ojos rojos, fiebres, ardor de estómago etc.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como el Orégano
7. Orégano
El orégano es rico en hierro, magnesio, calcio y potasio (sabemos que los minerales alcalinizan)– componentes que ayudan a apoyar la salud cardiovascular como también promover un metabolismo saludable al largo plazo. El orégano también está lleno de una variedad de antioxidantes que tienden a mejorar un sistema gastrointestinal a largo plazo. Por estas razones, te recomiendo consumir orégano habitualmente en tus platos ya que sus propiedades curativas y benéficas siempre estarán presentes aunque lo consumas en pequeñas cantidades.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como el Romero
8. Romero
Comúnmente conocido también como Rosmarinus, esta hierba ayuda a prevenir el aumento de peso debido a su rica fuente de vitaminas B, las cuales toman un rol importante en la metabolización de carbohidratos, grasas y proteínas. La especie de Rosemary también posee características antioxidantes que ayudan a equilibrar las defensas del cuerpo y a llevarnos a un nivel de peso adecuado. Es recomendable consumir esta especie con todo tipo de ensaladas, vegetales o con carnes ya que es altamente alcalinizante.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como el Azafrán
9. Azafrán
Un poquito de azafrán puede traernos muchos beneficios y un excelente sabor a la comida ya que no es parecida a ninguna otra especie. Muchos estudios han determinado que el azafrán es una especie que ayuda a prevenir la degeneración de la piel por la edad o envejecimiento prematuro y la depresión. Otros estudios han demostrado que pequeñas cantidades de azafrán logran suprimir el apetito, causando un efecto positivo ya que el simple consumo de la especie ayuda a sentirse más lleno y ayuda a no comer de más. El azafrán es ideal para consumir en té, platos de comida que contengan arroz o vegetales como también en algunos postres.
En la Medicina Oriental se usa para la amenorrea, edemas post-traumáticos, hematomas. Es de Sabor dulce y Naturaleza neutra. Influye sobre todo en Hígado y Corazón.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como el Tomillo
10. Tomillo
El tomillo es conocido mundialmente por tener propiedades antisépticas que ayudan a combatir un diverso número de infecciones como también a aumentar las defensas a niveles óptimos. Se puede consumir el tomillo en sopas o en recetas donde se cocinen a fuego lento. El diverso número de componentes activos presentes en el tomillo son los responsables de todos los beneficios de la especie como también un rico sabor en todas las comidas y recetas que se puedan preparar.
Para la Medicina China es de sabor picante, naturaleza tibia y actúa sobre el Bazo y Pulmón. Es útil para los parásitos intestinales, la tos, bronquitis, laringitis, estrés, irritabilidad etc.

EL CONTRATO QUE ACEPTO TODAS LAS MAÑANAS



Jorge Ramos | En el momento en que nos levantamos por la mañana actuamos como robots que cumplen a la perfección con el programa preestablecido. Un programa que nosotros mismos firmamos como un contrato y que alimentamos cada día a veces sin darnos cuenta de ello. De vez en cuando es bueno recordar que tipo de contrato estamos aceptando, solo por el simple hecho de que cuando estemos por la mañana afeitándonos delante del espejo, o maquillándonos lo ojos, reflexionemos si merece la pena continuar, o es el momento de romper el viejo contrato y redactar entre tod@s uno nuevo que respete todo lo que el anterior no hizo.
Os invito a recordar y reflexionar que tipo de contrato es el que TOD@S estamos aceptando:

PD: Para los perezosos de la lectura, al final de la entrada disponen del vídeo.

¿ACEPTAMOS?
Poco importan nuestras creencias o nuestras ideas políticas, el sistema instituído reposa en el acuerdo tácito de un tipo de contrato aprobado por cada uno de nosotros que a grandes rasgos os expongo:
Acepto la competitividad como base de nuestro sistema, aunque soy consciente de que este funcionamiento engendra frustracion y cólera a la inmensa mayoría de los perdedores.
Acepto que me humillen o me exploten a condición de que se me permita humillar o explotar a otro que ocupe un lugar inferior en la pirámide social.
Acepto la exclusión social de los marginados, de los inadaptados y de los débiles porque considero que la carga que puede asumir la sociedad tiene sus límites.
Acepto remunerar a los bancos para que ellos inviertan mi sueldo a su conveniencia y que no me den ningún dividendo de sus gigantescas ganancias (ganancias que servirán para atracar a los países pobres, hecho que acepto implícitamente). Acepto también que me descuenten una fuerte comisión por prestarme dinero, dinero que proviene exclusivamente de los otros clientes.
Acepto que congelemos o tiremos toneladas de comida para que los cursos bursátiles no se derrumben, en vez de ofrecérsela a los necesitados y de permitir a algunos centenares de miles de personas no morir de hambre cada año.
Acepto que sea ilegal poner fin a tu propia vida rápidamente, en cambio tolero que se haga lentamente inhalando o ingeriendo substancias tóxicas autorizadas por los gobiernos.
Acepto que se haga la guerra para así hacer reinar la paz.
Acepto que en nombre de la paz, el primer gasto de los Estados sea el de defensa. Entonces acepto que los conflictos sean creados artificialmente para deshacerse del stock de armas y así permitir a la economía mundial seguir avanzando.


Acepto la hegemonía del petróleo en nuestra economía, aunque es una energía muy costosa y contaminante y estoy de acuerdo en impedir todo intento de sustitución si se desvelara que hemos descubierto un medio gratuíto e ilimitado de producir energía. Acepto que sería nuestra perdición.
Acepto que se condene el asesinato de otro humano, salvo que los gobiernos decreten que es un enemigo y me animen a matarlo.
Acepto que se divida la opinión pública creando unos partidos de derecha y izquierda que tendrán como pasatiempo la pelea entre ellos haciéndome creer que el sistema está avanzando.
Además acepto toda clase de división posible con tal que esas divisiones me permitan focalizar mi cólera hacia los enemigos designados cuando se agiten sus retratos ante mis ojos.
Acepto que el poder de fabricar la opinión pública, antes ostentado por las religiones, esté hoy en manos de hombres de negocios no elegidos democráticamente que son totalmente libres de controlar los Estados, porque estoy convencido del buen uso que harán con él.
Acepto que la idea de la felicidad se reduzca a la comodidad; el amor al sexo y la libertad a la satisfacción de todos los deseos, porque es lo que me repite la publicidad cada día. Cuanto más infeliz soy más consumo. Cumpliré mi papel contribuyendo al buen funcionamiento de nuestra economía.
Acepto que el valor de una persona sea proporcional a su cuenta bancaria, que se aprecie su utilidad en función de su productividad y no de sus cualidades, y que sea excluído del sistema si no produce lo suficiente.
Acepto que se recompense cómodamente a los jugadores de football y a los actores y mucho menos a los profesores y los médicos encargados de la educación y de la salud de las futuras generaciones.
Acepto que se destierre de la sociedad a las personas mayores cuya experiencia podría sernos útil, pues, como somos la civilización más evolucionada del planeta (y sin duda del universo) sabemos que la experiencia ni se comparte ni se transmite.
Acepto que se me presenten noticias negativas y aterradoras del mundo todos los días, para que así pueda apreciar hasta qué punto nuestra situación es normal y cuánta suerte tengo de vivir en Occidente. Sé que mantener el miedo en nuestros espíritus sólo puede ser beneficioso para nosotros.
Acepto que los industriales, militares y jefes de Estado celebren reuniones regularmente para, sin consultarnos, tomar decisiones que comprometen el porvenir de la vida y del planeta.
Acepto consumir carne bovina tratada con hormonas sin que explícitamente se me avise. Acepto que el cultivo de OGM (Organismos Genéticamente Modificados) se propague en el mundo entero, permitiendo así a las multinacionales agroalimentarias patentar seres vivos, almacenar ganancias considerables y tener bajo su yugo a la agricultura mundial.
Acepto que los bancos internacionales presten dinero a los países que quieren armarse y combatir, y que así elijan los que harán la guerra y los que no. Soy consciente de que es mejor financiar a los dos bandos para estar seguros de ganar dinero y prolongar los conflictos el mayor tiempo posible con el fin de poder totalmente arrebatar sus recursos si no pueden reembolsar sus préstamos.
Acepto que las multinacionales se abstengan de aplicar los progresos sociales de Occidente en los países desfavorecidos. Considerando que ya es una suerte para ellos que los hagan trabajar. Prefiero que se utilicen las leyes vigentes en estos países que permiten hacer trabajar a niños en condiciones inhumanas y precarias. En nombre de los derechos humanos y del cuidadano, no tenemos derecho ejercer injerencia.

Acepto que los laboratorios farmacéuticos y los industriales agroalimentarios vendan en los países desfavorecidos productos caducados o utilicen substancias cancerígenas prohibidas en Occidente.
Acepto que el resto del planeta, es decir cuatro mil milliones de individuos, pueda pensar de otro modo a condición de que no venga a expresar sus creencias en nuestra casa, y todavía menos a intentar explicar nuestra Historia con sus nociones filosóficas primitivas.
Acepto la idea de que existen sólo dos posibilidades en la naturaleza, a saber: cazar o ser cazado, y si estamos dotados de una conciencia y de un lenguaje, ciertamente no es para escapar de esa dualidad, sino para justificar por qué actuamos de ese modo.
Acepto considerar nuestro pasado como una continuación ininterrumpida de conflictos, de conspiraciones políticas y de voluntades hegemónicas, pero sé que hoy todo esto ya no existe porque estamos en el summum de nuestra evolución, y porque las reglas que rigen nuestro mundo son la búsqueda de la felicidad y de la libertad para todos los pueblos, como lo oímos sin cesar en nuestros discursos políticos.


Acepto sin discutir y considero como verdades todas las teorías propuestas para la explicación de los misterios de nuestros orígenes. Y acepto que la naturaleza haya podido dedicar millones de años para crear a un ser humano cuyo único pasatiempo es la destrucción de su propia especie en unos instantes.
Acepto la búsqueda del beneficio como fin supremo de la Humanidad y la acumulación de riqueza como realización de la vida humana.
Acepto la destrucción de los bosques, la casi desaparición de los peces en los ríos y en nuestros océanos. Acepto el aumento de la polución industrial y la dispersión de venenos químicos y de elementos radiactivos en la naturaleza.
Acepto la utilizacion de toda clase de aditivos químicos en mi alimentación, porque estoy convencido de que si se añaden es porque son útiles e inócuos.
Acepto la guerra económica que actúa con rigor sobre el planeta, aunque siento que nos lleva hacia una catástrofe sin precedentes.
Acepto esta situación, y supongo que no puedo hacer nada para cambiarla o mejorarla.
Acepto ser tratado como ganado porque definitivamente pienso que no valgo más.

Acepto no plantear ninguna cuestión, cerrar los ojos sobre todo esto y no formular ninguna oposición verdadera, porque estoy demasiado ocupado por mi vida y mis preocupaciones.
Incluso acepto defender a muerte este contrato si usted me lo pide.
Acepto pues, en mi alma y conciencia y definitivamente esta matriz triste que usted coloca delante de mis ojos para abstenerme de ver la realidad de las cosas.
Sé que todos ustedes actúan por mi bien y el de todos, y por eso les doy las gracias.
“Acepto” es un texto -publicado en 2003 para conmemorar el triste aniversario de los acontecimientos del 11 de septiembre- “altamente simbólico para la humanidad“. Este texto, que fue leído, entre otros, en la radio francesa NSEO.com , nos recuerda severamente el contrato social que aceptamos con prórroga. Un acuerdo tácito que firmamos cada mañana al despertar y simplemente no hacer nada. Algo más que una crítica social, en este breve texto se destacan los hechos resultantes de nuestra innegable predilección por la comodidad, la indiferencia y la marginación.
Hecho por Amistad sobre la Tierra, el 11 de septiembre 2003. Un anónimo que envió el texto a NSEO para que fuese radiodifundido.