viernes, 24 de enero de 2014

 

EFECTO DE LAS TORMENTAS SOLARES EN LA SALUD HUMANA

Llamarada solar de clase X. Imagen cedida por NASA Goddard Photo and Video.
Recientemente estamos experimentando una cantidad intensiva de actividad en el Sol, lo que está afectando tanto a la Tierra como a los seres humanos.
¿QUÉ ES EXACTAMENTE UNA ERUPCIÓN (LLAMARADA) SOLAR Y CÓMO NOS AFECTA?
Una erupción solar es una tormenta magnética en el Sol que en ocasiones expulsa CME (Emisión de masa coronal) que parece ser un punto muy brillante y una erupción gaseosa en la superficie, tal como la de la fotografía de abajo. Las llamaradas solares liberan enormes cantidades de partículas de alta energía y gases que son tremendamente calientes.
Son expulsadas a miles de kilómetros de la superficie del sol.
Según Mitch Battros:
«Una de las mejores predicciones conocidas de nuestros ancianos mayas es el mensaje de un cambio de paradigma de nuestra era. En palabras de los maya, se dice que ahora estamos en una época de ‘cambio’. Estos algunos lo tornan fluido y otros conflictivos. El cambio está llegando desde el “exterior” en forma de cambios climáticos, fenómenos naturales, disturbios celestes (llamaradas solares) y traumatismos auto-infligidos causados por el hombre.»
Adicionalmente:
El conflicto viene desde el ‘interior’ en forma de reto personal, dolor, confusión, depresión, ansiedad y miedo. Se dice que estamos ‘en la encrucijada’. Un tiempo para elegir un nuevo camino y una nueva modalidad, decidiendo sobre una nueva dirección propia y de la comunidad, aventurándonos en lo desconocido, encontrando nuestra verdadera identidad del ser.
El reto viene precisamente en la oportunidad de interactuar con esa nueva energía desde dentro en un contexto de positivismo y calma, perdiendo el miedo y la ansiedad.
Otros optarán por quedarse en el mismo camino, quedarse con lo conocido, y poner un gran esfuerzo para mantener la "previsibilidad".
Un estudio reciente publicado en la revista New Scientist, indica una conexión directa entre las tormentas solares del Sol y el efecto biológico humano:
El conducto que facilita las partículas cargadas del Sol a la perturbación humana es el mismísimo conducto que dirige el clima de la Tierra a través del campo magnético terrestre, y también a través de los campos magnéticos alrededor de los humanos. (Diagrama de Polk) Resonancias Schumann.
Las recientes tormentas geomagnéticas están causando los últimos acontecimientos en los cambios terrestres, en forma de terremotos, erupciones volcánicas, huracanes, tornados y tormentas de viento.
LA ACTIVIDAD GEOMAGNÉTICA EN EL SOL INFLUYE EN NUESTROS PENSAMIENTOS
Las llamaradas solares afectan al Sistema Nervioso Central – (revestimiento del estómago) toda actividad del cerebro (incluyendo el equilibrio) junto con el comportamiento humano y todas las respuestas psico-fisiológicas (mental-emocional-físicas), en el espectro de los 13 a los 25 Hz.

Las llamaradas solares pueden causar que tengamos los siguientes síntomas:
  1. Nerviosismo
  2. Ansiedad
  3. Preocupación
  4. Mareos
  5. Inestabilidad emocional, irascibilidad.
  6. Temblores
  7. Irritabilidad
  8. Letargia
  9. Agotamiento
  10. Problemas de memoria a corto plazo y palpitaciones del corazón
  11. Náuseas
  12. Intranquilidad
  13. Presión prolongada de cabeza y dolores de cabeza
¿Ha tenido últimamente alguno de los anteriores síntomas?
Las llamaradas solares y las ondas de fotones están cambiando el tejido de nuestra realidad física, ya que tienen un poderoso efecto en nuestro nivel físico celular, causando que despierte y se esclarezca nuestra memoria celular, es lo que denominamos conexión Ionogenomática.
A menudo experimentamos esto como si el cuerpo se estuviera calentando en la forma de “bochornos”.
Nuestras emociones son energías de baja frecuencia (Resonancias Schumann) almacenadas en nuestras células de experiencias pasadas que hemos encontrado y no hemos nunca procesado – por lo que son almacenados como memoria celular. La energía fotónica es una energía de frecuencia mucho más alta que sube la frecuencia emocional más baja, de manera que se pueda calibrar a una frecuencia más alta… por lo tanto nos encontramos a nosotros mismos liberando estas emociones como la tristeza y el dolor sin saber por qué. (Cuando tomamos conciencia de ello, y nos mantenemos en una actitud positiva entre los 13 y los 25 Hz, dejamos fluir nuestras emociones creativas, sin la incidencia del miedo, la ira o el odio y de esta forma activamos nuestros centros gestores y nuestra creatividad).
Esto tendrá una duración de unos veinte minutos y nos quedamos preguntándonos de dónde procedieron estos sentimientos. Los elementos de nuestra plantilla están interconectados en la conciencia celular y cuando la plantilla es amplificada a través de energías de fotones, diversos elementos de la plantilla se filtran en la conciencia y comenzamos a recordar nuestro verdadero propósito. De esta forma activamos nuestros osciladores armónicos.
Somos impulsados desde dentro a realizar cambios en nuestra vida pero no nos damos cuenta de por qué.
El hecho interesante acerca de esta energía es que, puesto que es de una frecuencia más alta, crea el poder de la manifestación instantánea de nuestros pensamientos, lo que significa que lo que sea que pensemos, lo creamos al instante. Esto nunca había ocurrido antes en nuestros lapsos de vida y es por eso que muchas personas están escribiendo libros sobre el tema del Poder de la Atracción, del poder de las emociones y/o de la capacidad de generar realidades con la mente.
La energía fotónica se conecta a nuestros pensamientos, por lo que es importante que sepamos lo que queremos, de lo contrario, vamos a manifestar más de aquello que no queremos.
Si está en el proceso de apertura hacia el cambio y transformación, esta energía funciona bien para usted. A este proceso le denominamos conexión o convergencia.
Por otro lado, si usted está atascado en el pasado a través de creencias obsoletas, de la victimización y la ira, usted simplemente manifestará más razones para permanecer atrapado en ello hasta que esté listo para liberar, a esta situación la denominamos divergencia o desconexión.
LOS EFECTOS DE RECIENTES LLAMARADAS SOLARES:
Mucha gente se siente agitada e inquieta recientemente.
Las llamaradas solares pueden romper los viejos patrones que ya no son necesarios para que puedan surgir los nuevos. Esto puede hacernos sentir agitados y agotados al mismo tiempo. También puede causar estragos con la tecnología, como las computadoras.
Hemos empezado a notar muchos nuevos síntomas:
  1. El tiempo y el espacio están comenzando a tambalear aún más erráticamente que antes. Se aprecia la incidencia del tiempo fractal, y las propiedades vertical y horizontal del tiempo, así como la percepción del “quantum”.
  2. Comenzamos a procesar conceptos complejos, ecuaciones complejas y pensamientos complejos que no alcanzamos a transmitir con el lenguaje escrito.
  3. Alteraciones en los ritmos circadianos y agitación en el sueño.

Collage hecho a mano por Joana Coccarelli.
Damos un montón de vueltas en la cama por las noches y muchos están teniendo sueños extraños. Se han recibido numerosos reportes de náuseas y dolores en el cuerpo, malestares y mareos. Muchos sienten un profundo dolor. Algunos se sienten como si estuvieran caminando sobre el agua (sin razón aparente). Otros dijeron que cuando cerraban sus ojos en la noche, todo está girando. Se han producido, alteraciones visuales, cuestiones del oído interno o incluso se reportan zumbidos en los oídos, sequedad en la lengua y/o cefaleas.
¿Ha estado usted experimentando alguno de éstos problemas?
No hay nada que temer… sólo sea consciente de lo que aquello es y descanse más, respire bien profundo y beba mucha agua.
LA CONCIENCIA COLECTIVA – FRECUENCIAS DE LA TIERRA.
La Tierra es un mar de vibraciones y frecuencias. La humanidad es experta en crear e inventar dispositivos en los que existe una frecuencia de energía y vibración. Estas ondas de energía están siempre en movimiento a través de cada ser en convergencia.
Imaginemos por un momento todos los aparatos eléctricos sólo en su casa – todas las luces y lámparas, los sistemas telefónicos, todos los aparatos de cocina. Cada dispositivo emite una determinada frecuencia. La televisión es uno de los principales contribuyentes de las frecuencias discordantes. La mayoría de la gente no se da cuenta de estas frecuencias. Se han sintonizado o ajustado a ella y han aprendido a vivir con ellas.
Este planeta está tejido con frecuencias electrónicas. Si hiciéramos un ejercicio para visualizar los filamentos de energía conectando todas las líneas de alta tensión, los aparatos eléctricos, teléfonos celulares, televisores y microondas, nos sorprendería lo bien tejida que está esa matriz energética. La matriz rodea todo el planeta en una red energética de frecuencias divergentes, ya que cada operador, cada emisor y cada receptor aplica el principio de exclusión. Sin embargo, la naturaleza de la que el universo forma parte, no aplica la divergencia energética, sino que está diseñada para la convergencia de señales, ya que es mucho más eficiente.

Fotografía por LGEPR.
La mayor parte de la humanidad no es consciente de ello. Hay una actitud de “Lo que no se ve o no se conoce, no me afectará.”
Estas matrices de frecuencias electrónicas divergentes (hipocampos) siempre están afectando el cuerpo físico y el estado de la mente. Estas frecuencias electrónicas son adictivas e hipnotizantes para nuestro campo de energía personal. Estas frecuencias electrónicas hechas por el hombre tienen un cierto patrón mental basado en el principio de exclusión por lo que crecen de forma desordenada. Esté al tanto de estas frecuencias discordantes y de la matriz que crean. Es importante permanecer anclados, estables y firmes en nuestro propio campo de energía personal entre los 13 y 25 hercios. En ese caso apenas hay afectación por las frecuencias divergentes.
Las llamaradas solares, las explosiones galácticas de energía están aumentando a través de este escudo de frecuencias electrónicas, están activando determinados aspectos de los códigos de ADN. El campo magnético de la Tierra sostiene la integridad mayor del holograma en su lugar. Esto está siendo reemplazado por los campos electrónicos.

sábado, 18 de enero de 2014

¿PORQUE NO ESTALLA UNA REVOLUCION?


[...] para iniciar una auténtica Revolución que lo cambie todo y nos lleve a una realidad mejor, deberemos descender hasta las profundidades de nuestra psique, hasta la sala de máquinas, donde están en marcha todos los mecanismos que determinan nuestras acciones y movimientos.

¿Te has preguntado alguna vez porqué nadie reacciona ante la infame oleada de opresión y abusos de todo tipo que estamos sufriendo?
¿No te produce perplejidad el hecho de que tras tantas y tantas revelaciones sobre casos de corrupción, injusticias, robos y burlas a la ley y a la población en general, a la cual se le ha robado literalmente el presente y el futuro, no suceda absolutamente nada?
¿Te has preguntado por qué no estalla una Revolución masiva y por qué todo el mundo parece estar dormido o hipnotizado?
Estos últimos años se han hecho públicas informaciones de todo tipo que deberían haber dañado la estructura del Sistema hasta sus mismísimos cimientos, y sin embargo, la maquinaria sigue intacta, sin ni tan solo un arañazo superficial.


Y esto pone de manifiesto un hecho extremadamente preocupante que está sucediendo justo ante nuestras narices y al que nadie parece prestarle atención. El hecho de que SABER LA VERDAD YA NO IMPORTA. Parece increíble, pero los acontecimientos lo demuestran a diario. La información ya no tiene relevancia. Desvelar los más oscuros secretos y sacarlos a la luz ya no produce ningún efecto, ninguna respuesta por parte de la población. Por más terribles e impactantes que sean los secretos revelados.
Durante décadas hemos creído que los luchadores por la verdad, los informadores capaces de desvelar asuntos encubiertos o airear los trapos sucios, podían cambiar las cosas. Que podían alterar el devenir de la historia. De hecho, hemos crecido con el convencimiento de que conocer la verdad era crucial para crear un mundo mejor y más justo y que aquellos que luchaban por desvelarla eran el mayor enemigo de los poderosos y de los tiranos. Y quizás durante un tiempo ha sido así.
"El mundo no será destruido por los que hacen el
mal, sino por aquellos que miran sin hacer nada."
Pero actualmente, la “evolución” de la sociedad y sobretodo de la psicología de las masas nos ha llevado a un nuevo estado de cosas. Un estado mental de la población que no se habría atrevido a imaginar ni el más enajenado de los dictadores.El sueño húmedo de todo tirano sobre la faz de la tierra: no tener que ocultar ni justificar nada ante su pueblo. Poder mostrar públicamente toda su corrupción, maldad y prepotencia sin tener que preocuparse de que ello produzca ningún tipo de respuesta entre aquellos a los que oprime.

Ésta es la realidad del mundo en el que vivimos.
Y si crees que esto es una exageración, observa a tu alrededor.
El caso de España es palmario. Un país inmerso en un estado de putrefacción generalizado, devorado hasta los huesos por los gusanos de la corrupción en todos los ámbitos: el judicial, el empresarial, el sindical y sobretodo el político. Un estado de descomposición que ha rebosado todos los límites imaginables, hasta salpicar con su pestilencia a todos los partidos políticos de forma irreparable.


Y sin embargo, a pesar de hacerse públicos de forma continuada todos estos escándalos de corrupción política, los españoles siguen votando mayoritariamente a los mismos partidos, derivando, como mucho, algunos de sus votos a partidos subsidiarios que de ninguna manera representan una alternativa real.
Ahí está el alucinante caso de la Comunidad Valenciana, la región más representativa del saqueo desvergonzado perpetrado por el Partido Popular y donde, a pesar de todo, este partido de auténticos forajidos y bandoleros sigue ganando las elecciones con mayoría absoluta.

Una vergüenza inimaginable en cualquier nación mínimamente democrática.
Y desgraciadamente, el caso de Valencia es solo un ejemplo más del estado general del país: ahí tenemos el indignante caso de Andalucía dominada desde hace décadas por la otra gran mafia del estado, el PSOE, que junto con sus socios de los Sindicatos y el apoyo puntual de Izquierda Unida han robado a manos llenas durante años y años.
O el caso de Cataluña con Convergencia y Unió, un partido de elitistas ladrones de guante blanco, por poner otro ejemplo más.
Y es que podríamos seguir así por todas las comunidades autónomas o por el propio gobierno central, donde las dos grandes familias político-criminales del país, PP y PSOE, se han dedicado a saquear sin ningún tipo de recato.

Y a pesar de hacerse públicos todos estos casos de corrupción generalizada; a pesar de revelarse la implicación de las altas esferas financieras y empresariales, con la aquiescencia del poder judicial; a pesar de demostrarse por activa y por pasiva que la infección afecta al Sistema en su generalidad, en todos los ámbitos, imposibilitando la creación de un futuro sano para el país; a pesar de todo ello, la respuesta de la población ha sido… no hacer nada.
La máxima respuesta de la ciudadanía ha sido “ejercer el legítimo derecho de manifestación”, una actividad muy parecida a la que hace la hinchada cuando su equipo de fútbol gana una competición y sale en masa a la calle para celebrarlo.

Es decir, nadie ha hecho nada efectivo por cambiar las cosas, excepto picar cacerolas.
Y el caso de la corrupción política desvelada en España y la nula reacción de la población es solo un ejemplo de entre muchos tantos a lo largo y ancho del mundo.

Ahí está el caso del deporte de masas, azotado como está por la sospecha de la corrupción, de la manipulación y del dopaje y por la más que probable adulteración de todas las competiciones bajo el control comercial de las grandes marcas… y a pesar de ello, sus audiencias televisivas y su seguimiento no solo no se ve afectado, sino que sigue creciendo cada vez más y más y más…



Pero todos estos casos empequeñecen ante la gravedad de las revelaciones hechas por Edward Snowden y confirmadas por los propios gobiernos, que nos han dicho, a la cara, con luz y taquígrafos, que todas nuestras actividades son monitoreadas y vigiladas, que todas nuestras llamadas, nuestra actividad en redes sociales y nuestra navegación en Internet es controlada y que nos dirigimos inexorablemente hacia la pesadilla del Gran Hermano vaticinada por George Orwell en “1984”.

Y lo que es más alucinante del caso: una vez “filtradas” estas informaciones, nadie se ha preocupado de rebatirlas. ¡Ni mucho menos!

Todos los medios de comunicación, los poderes políticos y las grandes empresas de Internet implicadas en el escándalo han confirmado públicamente este estado de vigilancia como algo real e indiscutible. Como mucho han prometido, de forma poco convincente y con la boca pequeña que no van a seguir haciéndolo… ¡Incluso se han permitido el lujo de dar algunos detalles técnicos!
¿Y cuál ha sido la respuesta de la población mundial cuando se ha revelado esa verdad? ¿Cuál ha sido la reacción general al recibir estas informaciones? Ninguna. Todo el mundo sigue absorto con su smartphone, sigue revolcándose en el dulce fango de las redes sociales y sigue navegando las infestadas aguas de Internet sin mover ni una sola pestaña…





Así pues, ¿De qué sirve saber la verdad?
En el caso hipotético de que Edward Snowden o Julian Assange sean personajes reales y no creaciones mediáticas con una misión oculta, ¿De qué habrá servido su sacrificio? ¿Qué utilidad tiene acceder a la información y desvelar la verdad si no provoca ningún cambio, ninguna alteración, ni ninguna transformación?
¿De qué sirve saber de forma explícita y documentada que la energía nuclear solo nos puede traer desgracias, como nos demuestran los terribles accidentes de Chernobyl y Fukushima, si tales revelaciones no surten ni el más mínimo efecto?

¿De qué nos sirve saber que los bancos son entidades criminales dedicadas al saqueo masivo si seguimos utilizándolos?
¿De qué nos sirve saber que la comida está adulterada y contaminada por todo tipo de productos tóxicos, cancerígenos o transgénicos si seguimos comiéndola?
¿De qué nos sirve saber la verdad sobre cualquier asunto relevante si no reaccionamos, por más graves que sean sus implicaciones?
No nos engañemos más, por duro que sea aceptarlo. Afrontemos la realidad tal y como es. En la sociedad actual, saber la verdad ya no significa nada. Informar de los hechos que verdaderamente acontecen, no tiene ninguna utilidad real. Es más, la mayoría de la población ha llegado a tal nivel de degradación psicológica que, como demostraremos, la propia revelación de la verdad y el propio acceso a la información refuerzan aún más su incapacidad de respuesta y su atonía mental.

La gran pregunta es: ¿POR QUÉ? ¿Qué nos ha conducido a todos nosotros, como individuos, a este estado de apatía generalizado?

Y la respuesta, como siempre sucede cuando nos hacemos preguntas de este calado, resulta de lo más inquietante. Y está relacionada, directamente, con el condicionamiento psicológico al que está sometido el Individuo en la sociedad actual.
Pues los mecanismos que desactivan nuestra respuesta al acceder a la verdad, por más escandalosa que ésta resulte, son tan sencillos como efectivos. Y resultan de lo más cotidiano.
Simplemente todo se basa en un exceso de información. En un bombardeo de estímulos tan exagerado que provoca una cadena de acontecimientos lógicos que acaban desembocando en una flagrante falta de respuesta.
En pura apatía.
Y para luchar contra este fenómeno, resulta clave saber cómo se desarrolla el proceso…


¿CÓMO SE DESARROLLA EL PROCESO?

Para empezar, debemos entender que todo estímulo sensorial que recibimos está cargado de información.
Nuestro cuerpo está diseñado para percibir y procesar todo tipo de estímulos sensoriales, pero la clave del asunto radica en la percepción de información de carácter lingüístico, entediendo por “lingüistico”: todo sistema organizado con el fin de codificar y transmitir información de cualquier clase.
Por ejemplo, escuchar una frase o leerla implica una entrada de información en nuestro cerebro, de carácter lingüístico. Pero también lo implica ver el logo de una empresa, escuchar las notas musicales de una canción, ver una señal de tráfico o oír la sirena de una ambulancia, por poner algunos ejemplos…

Una persona en el mundo actual, está sometida a miles y miles de estímulos lingüísticos de este tipo a lo largo de un día normal, muchos de ellos percibidos de forma consciente, pero la inmensa mayoría percibidos de forma inconsciente, que deben ser procesados por nuestro cerebro.
El proceso de captación y procesamiento de esta información lo podríamos dividir básicamente en 3 fases:
  • Percepción
  • Valoración
  • Respuesta

Percepción
Sin lugar a dudas, formamos parte de la generación con mayor capacidad de procesamiento de información a nivel cerebral de la toda historia de la humanidad, con muchísima diferencia, sobretodo a nivel visual y auditivo. Es más, a medida que nacen y crecen nuevas generaciones, éstas adquieren una mayor velocidad de percepción de información.
Una muestra de ello la podemos encontrar en el propio cine.
Visualiza un antiguo western de John Wayne, en una secuencia cualquiera de acción, como por ejemplo, un tiroteo.
Y después visualiza una secuencia de un tiroteo o de una persecución de coches en una película actual.
Cualquier secuencia de acción de una película actual está trufada de sucesiones rapidísimas de planos de corta duración. En tan solo 3 o 4 segundos verás diferentes planos: la cara del protagonista conduciendo, la del acompañante gritando, la mano en el cambio de marcha, el pie pisando el pedal, el coche esquivando un peatón, el perseguidor que derrapa, el malo que agarra la pistola, como dispara por la ventanilla, etc…y cada plano habrá durado apenas décimas de segundo.
Las imágenes se suceden a toda velocidad como los disparos de una ametralladora. Y sin embargo eres capaz de verlas todas y procesar el mensaje que contienen.

Ahora ponte la película de John Wayne.
No encontrarás sucesiones de planos a ritmo de ametralladora, si no sucesiones de planos mucho más largos en duración y con mayor tamaño de campo visual.
Probablemente, un espectador de la época de John Wayne se habría mareado viendo una película actual, pues no estaría acostumbrado a procesar tanta información visual a tanta velocidad.

Esto es un ejemplo sencillo del bombardeo de información al que está sometido el cerebro de alguien en la actualidad, en comparación con el de una persona de hace tan solo 50 años.

Añádele a esto todas las fuentes de información que te rodean, como la televisión, la radio, la música, la omnipresente publicidad de todo tipo, las señales de tráfico, los diferentes y variados ropajes que viste cada una de las personas con las que te cruzas por la calle y que representan, cada uno de ellos una serie de códigos lingüísticos para tu cerebro, la información que ves en tu móvil, en la tablet, en internet y añádele, además, tus compromisos sociales, tus facturas, tus preocupaciones y los deseos que te han programado tener, etc, etc, etc…


Se trata de una auténtica inundación de información que debe procesar tu cerebro continuadamente. Y todo ello en un cerebro del mismo tamaño y capacidad que el de ese espectador de los westerns de John Wayne hace 50 años.
Por lo visto, parece que nuestro cerebro tiene capacidad suficiente para percibir tales volúmenes de información y comprender los mensajes asociados a esos estímulos.
Ahí no radica el problema. De hecho parece que nuestro cerebro disfruta con ello, pues nos hemos convertido en adictos al bombardeo de estímulos.
El problema aparece en la siguiente fase.

Valoración

Es cuando debemos valorar la información recibida, es decir, cuando llega la hora de juzgar y analizar sus implicaciones, que nos topamos con nuestras limitaciones. Porque, literalmente, no disponemos de tiempo material para hacer una valoración en profundidad de esa información.

Antes de que nuestra mente, por sí misma y con criterios propios, pueda juzgar de forma más o menos profunda la información que recibimos, somos bombardeados por una nueva oleada de estímulos que nos distraen e inundan nuestra mente.
Es por esta razón que nunca llegamos a valorar en su justa medida, la información que recibimos, por importantes que sean sus posibles implicaciones.
Para comprenderlo mejor, vamos a utilizar una analogía, en forma de pequeña historia.
Imaginemos a una persona muy introvertida, que pasa la mayor parte de su tiempo encerrada en casa. Prácticamente no tiene amigos ni entabla relaciones sociales de ningún tipo. Ahora supongamos que esa persona baja al supermercado a comprar una botella de leche y cuando va a pagarla, se le cae al suelo y la rompe, causando gran estruendo y manchando su ropa a ojos de todos los clientes y de la cajera.
Cuando esa persona vuelva a su casa, aislada de toda relación y estímulo social, probablemente dará un gran valor a lo acontecido en el supermercado.
Se preguntará por qué le cayó la leche y qué movimiento en falso realizó para que eso sucediera; se preguntará si fue culpa suya o fue culpa de la botella que era demasiado resbaladiza; analizará en su cabeza la mirada de la cajera y los gestos y comentarios de todos y cada uno de los clientes; incluso observará las manchas en su ropa e intentará adivinar lo que pensaban sobre ella las demás personas al verla en esa situación.
Se sentirá ridícula y juzgará aquel acontecimiento meramente anecdótico como mucho más importante de lo que realmente es. Simplemente porque para ella, ese ridículo en el supermercado será el gran acontecimiento social del día o de la semana. Y quizás no lo olvide nunca más en su vida.
Ahora sustituyamos a la persona introvertida y sin relaciones por un modelo opuesto. Una persona extrovertida, que pasa el día entero rodeada de gran cantidad de personas y acontecimientos, interactuando frenéticamente con clientes y compañeros de trabajo, hablando por teléfono, concertando citas, comprando, vendiendo, haciendo reuniones, riendo, enfadándose y rematando el día tomando copas con los amigos.
Supongamos que esta persona va a comprar la leche y también se le cae causando gran estruendo y manchándose la ropa. La valoración que hará del hecho será meramente anecdótica, pues representará un evento más de entre los muchos acontecimientos de carácter social que experimenta a lo largo de la jornada. Y en pocas horas se habrá olvidado de lo sucedido.
Una persona en la sociedad actual se asemeja mucho al segundo modelo, sometida a gran cantidad de estímulos sensoriales, sociales y lingüísticos.
Para nosotros, toda información recibida es rápidamente digerida y olvidada, arrastrada por la corriente incesante de información que entra en nuestro cerebro como un torrente. Porque vivimos inmersos en la cultura del twit, un mundo donde toda reflexión sobre un evento dura 140 caracteres. Y esa es la profundidad máxima a la que llega nuestra limitada capacidad de análisis.
Es por esta razón, por nuestra impotencia a la hora de valorar y juzgar por nosotros mismos el volumen de información al que estamos sometidos, que la propia información que nos es transmitida lleva incorporada la opinión que debemos tener sobre ella, es decir, aquello que deberíamos pensar tras realizar una valoración profunda de los hechos. Es decir, el emisor de la información le ahorra amablemente al receptor el esfuerzo de tener que pensar.
Ese es el procedimiento que utilizan los grandes medios de comunicación y en un mundo con individuos auténticamente pensantes sería calificado de manipulación y lavado de cerebro.
La televisión es un claro ejemplo de ello.
Fijémonos en un noticiario cualquiera. Todas las noticias de todos las cadenas están narradas de forma tendenciosa, de manera que contengan en su redactado y presentación no solo la información que debe ser transmitida, sino la opinión que debe generar en el espectador.
O más claramente aún, el ejemplo de las omnipresentes tertulias políticas, donde los tertulianos son calificados como “generadores de opinión”. Es decir, su función es generar la opinión que deberías fabricar por ti mismo.
Así pues, el bombardeo continuo e incesante de información en nuestro cerebro nos impide juzgar adecuadamente el valor de los hechos, con criterio propio y según nuestros códigos internos.
Nos quita el tiempo que deberíamos tomarnos para sopesar las consecuencias de un acontecimiento y lo fragmenta en pedacitos de 140 caracteres y con ello, convierte en breve y superficial cualquier juicio que emitamos sobre una información recibida.
Resumiendo: nos hace pensar “en titulares” y por norma general, esos titulares ni tan solo los pensamos nosotros mismos, sino que nos son inoculados con la propia información.

Respuesta
Una vez reducido a la mínima expresión nuestro tiempo de valoración personal de los hechos, entramos en la fase decisiva del proceso, aquella en que nuestra posible respuesta queda anulada.
Aquí entran en juego las emociones y los sentimientos, el motor de toda respuesta y acción.
Y es que al fragmentar y reducir nuestro tiempo dedicado a juzgar una información cualquiera, también reducimos la carga emocional que asociamos a esa información.
Observemos nuestras propias reacciones: podemos indignarnos mucho al conocer una noticia cualquiera, ofrecida en un noticiario, como por ejemplo el desahucio forzoso de una familia sin recursos, pero al cabo de unos segundos de recibir esa información, somos bombardeados por otra información distinta que nos lleva a sentir otra emoción superficial diferente, olvidando así la emoción anterior.
Para decirlo de forma gráfica y clara: de la misma manera que nuestra capacidad de juicio y análisis queda reducida a un twit, nuestra respuesta emocional queda reducida a un emoticono.
Y aquí es donde reside la clave del asunto. Es en este punto donde queda desactivada nuestra posible respuesta.
Para comprenderlo mejor, volvamos a la analogía de las personas introvertida y extrovertida que rompían la botella de leche en el supermercado.
La persona introvertida encerrada en su hogar, que ha otorgado un valor más profundo a los hechos acontecidos en el supermercado seguirá dándole vueltas al asunto una y otra vez. Es decir, no olvidará fácilmente las emociones vinculadas al ridículo que sintió en ese momento y con mucha probabilidad, esa exposición continuada a sus propias emociones acabará desembocando en un sentimiento de incomodidad ante la posibilidad de volver al lugar de los hechos. Así pues, es muy posible que esa persona no vuelva durante un tiempo a comprar en ese supermercado, aunque eso implique que ha que ir bastante más lejos a comprar la leche. Hasta el punto de llegar a fabricar un sentimiento de repulsa hacia el propio establecimiento y las personas que la vieron hacer el ridículo. Es decir, la energía emocional que habrá volcado sobre ese hecho concreto, habrá terminado desembocando en una reacción efectiva ante el hecho en sí.
Sin embargo, la persona extrovertida volverá sin ningún problema al supermercado a comprar leche, pues en su mente, el suceso llevará asociada muy poca carga emocional. Como mucho, quizás se ruborice un poco al ver a la cajera o a algún cliente. Es decir, la persona extrovertida, no emprenderá acciones efectivas y tangibles derivadas del suceso de la botella de leche.
Más allá de las valoraciones que hagamos sobre estos personajes inventados, estos ejemplos nos sirven para demostrar que el bombardeo incesante de información al que estamos sometidos acaba desembocando en una fragmentación de nuestra energía emocional y por ello acabamos ofreciendo una respuesta superficial o nula.
Una respuesta que en momentos como el que vivimos, intuimos debería ser mucho más contundente y que sin embargo, no llegamos a generar porque carecemos de energía suficiente para hacerlo.
Y todos observamos desesperados a los demás y nos preguntamos “¿Por qué no reaccionan? ¿Por qué no reacciono yo?”
Y esa impotencia desemboca, al final, en una sensación de frustración y apatía generalizadas.
Ésta parece ser la razón básica por la que no se produce una Revolución cuando, por la lógica propia de los acontecimientos, debería producirse.
Se trata pues, de un fenómeno meramente psicológico. Éste es el mecanismo básico que aborta toda respuesta de la población ante los continuos abusos recibidos. La BASE sobre la que se sustentan todas las manipulaciones mentales a las que estamos sometidos actualmente. El mecanismo psicológico que mantiene a la población idiotizada, dócil y sumisa.
Lo podríamos resumir así:
El excesivo bombardeo de información nos impide tomarnos el tiempo necesario para otorgar el valor adecuado a cada información recibida y con ello, nos impide asociarle la suficiente carga emocional como para generar una reacción efectiva y real.


¿CONSPIRACIÓN O FENÓMENO SOCIAL?


Poco importa si todo esto forma parte de una gran conspiración para controlarnos o si hemos llegado a este punto por la propia evolución de la sociedad, porque las consecuencias son exactamente las mismas: los más poderosos harán lo posible por mantener estos mecanismos en funcionamiento; incluso fomentarán tanto como puedan su desarrollo, simplemente porque les beneficia. De hecho, la propia revelación de la verdad favorece estos mecanismos.

A los más poderosos ya no les importa mostrarse tal y cómo son ni desvelar sus secretos, por sucios y oscuros que éstos sean. Revelar estas verdades ocultas contribuye en gran medida a aumentar el volumen de información con el que somos bombardeados.
Cada secreto sacado a la luz crea nuevas oleadas de información, que puede ser manipulada e intoxicada con datos adicionales falsos, contribuyendo con ello a la confusión y al caos informativo y con ello a nuevas oleadas secundarias de información que nos aturdan aún mas y nos suman más profundamente en la apatía.
Si combinamos esta apatía, fruto de la poca energía emocional con la que intentamos responder, con las tremendas dificultades que el propio sistema nos pone a la hora de castigar a los responsables, se generan nuevas oleadas de frustración, cada vez más acusadas, que nos llevan, paso a paso, a la rendición definitiva y a la sumisión absoluta.
Así pues, no lo dudes: a las personas que ostentan el poder les interesa bombardearte con enormes volúmenes de información lo más superficial posible.
Porqué una vez instaurada en la sociedad esta forma de interactuar con la información recibida, todos nosotros nos convertimos en adictos a ese incesante intercambio de datos.

El bombardeo de estímulos representa una auténtica droga para nuestro cerebro, que cada vez necesita más velocidad en el intercambio de informaciones y exige menos tiempo para tener que procesarlas.
Nos sucede a todos: cada vez nos cuesta más dedicar tiempo a leer un artículo largo cargado de información estructurada y razonada.
Exigimos que sea más resumido, más rápido, que se lea en una sola línea y que se ingiera como una pastilla y no como un ágape decente.
Nuestro cerebro se ha convertido en un drogadicto de la información rápida, en un yonqui ávido de continuos chutes de datos que ingerir, a poder ser pensados y analizados por cualquier otro cerebro, para no tener que hacer el esfuerzo de fabricarnos una compleja y contradictoria opinión propia.
Porque odiamos la duda, pues nos obliga a pensar. Ya no queremos hacernos preguntas. Solo queremos respuestas rápidas y fáciles.
Somos y queremos ser antenas receptoras y replicadoras de información, como meros espejos que rebotan imágenes externas.
Pero los espejos son planos y no albergan más vida en ellos que la que reflejan proviniendo del exterior.
Hacia ahí se dirige el ser humano de forma acelerada.
¿Vamos a permitirlo?



CONCLUSIÓN
Quizás todo lo expuesto anteriormente no es lo que querías escuchar. Es poco estimulante y resulta algo complicado y farragoso, pero las realidades complejas no pueden reducirse a un ingenioso titular en forma de twit.
Para emprender una transformación profunda de nuestro mundo, para iniciar una auténtica Revolución que lo cambie todo y nos lleve a una realidad mejor, deberemos descender hasta las profundidades de nuestra psique, hasta la sala de máquinas, donde están en marcha todos los mecanismos que determinan nuestras acciones y movimientos. Ahí es donde se está dirimiendo la auténtica guerra por el futuro de la humanidad.
Nadie nos salvará desde un púlpito con brillantes proclamas y promesas de una sociedad más justa y equitativa. Nadie nos salvará sólo contándonos la supuesta verdad, ni desvelando los más oscuros secretos de los poderes en la sombra.
Como acabamos de ver, la información y la verdad ya no tienen importancia, porque nuestros mecanismos de respuesta están averiados. Debemos descender hasta ellos y repararlos; y para conseguirlo, debemos saber cómo funcionan. Para ello no será necesario hacer un complejo curso de psicología: observando con atención y razonando por nosotros mismos podemos conseguirlo.
Porque no se trata de algo esotérico ni fundamentado en creencias extrañas de carácter Místico, Religioso o New Age. Es pura lógica: No hay revolución posible sin una transformación profunda de nuestra psique a nivel individual. Porque nuestra mente está programada por el Sistema.
Y por lo tanto, para cambiar ese Sistema que nos aprisiona, antes debemos desinstalarlo de nuestra mente.
¿Tú lo vas a hacer?
GAZZETTA DEL APOCALIPSIS
Jorge Ramos | Si bien estoy de acuerdo en la mayor parte del artículo, es por eso que agradeciendo su elaboración, he considerado publicarlo, no lo estoy en el punto en el que hace hincapié que nuestra mente es el motor principal de la transformación que queremos ver en el mundo. Pues es tan sencillo como lo siguiente: si nuestro mecanismo de respuesta está averiado, es decir, la mente, ¿como poder repararla desde nuestra propia mente? Es como pretender reparar un destornillador o unos alicates estropeados con la misma herramienta estropeada, ¡literalmente es imposible! ¿Entonces qué ocurre? Es muy simple. La mente, nuestro cerebro es fundamental para lo que hemos venido hacer aquí, a este mundo, eso es indiscutible; sin embargo, es un órgano tremendamente manipulable, el mismo artículo lo ha explicado a la perfección. Pues la solución está tan cerca de nosotros que no la vemos, la respuesta no es ni más ni menos que nuestro CORAZÓN, donde realmente radica nuestra CONCIENCIA , y no en nuestro cerebro, éste es sólo el microprocesador de nuestro cuerpo. Como bien expone el artículo, nuestros sentimientos quedan anulados porque nuestro cerebro se satura de información subliminal que nos adormece y nos confunde cayendo en una auténtica apatía por todo lo que ocurre a nuestro alrededor. No obstante, nuestro corazón, nuestra conciencia aún está ahí, esperando a que le hagamos caso de una vez por todas.

Entonces, ¿cómo desinstalar este Sistema de nuestra mente? Muy simple, desde nuestra conciencia, desde nuestro corazón, donde mora nuestra alma. Para ello, no deberemos descender hasta las profundidades de nuestra psique, no, sino al interior de nuestro propia ALMA, donde se encuentran alojados nuestros sentimientos más profundos y puros. Desde allí es desde donde tendremos que poner en marcha los mecanismos que determinan nuestras acciones y movimientos, dirigir nuestro microprocesador que es el cerebro y repararlo si es preciso, y tomarlo como lo que és, una buena herramienta para utilizarla con CONCIENCIA.

sábado, 4 de enero de 2014

COMO CONSEGUIR SEMILLAS DE TOMATE

Muchas veces es interesante conseguir y obtener nuestras propias semillas de las hortalizas que nosotros mismos cultivamos , bien sea porque es una variedad interesante para guardar o también por que es bastante resistente a enfermedades y plagas o simplemente para ahorrarnos algo de dinero, que en estos tiempos no nos viene nada mal.

eba182c5582ee68b7ac507228412dcf2 Como Conseguir Semillas De Tomate

Para empezar , debemos seleccionar la mejor planta que tengamos y que veamos que es mas resistente o que menos problemas o enfermedades nos ha dado, de esa planta debemos elegir uno de los mejores frutos de los del principio.

Aunque el tomate es una planta autopolinizante por acción de algunos insectos polinizadores pueden cruzarse, lo ideal es tenerlos a una distancia de 250 metros una variedad de otros.

El resto del proceso , os lo explico perfectamente en el vídeo y vais a ver lo sencillo que es poder tener nuestras propias semillas, para cada día intentar se mas autosuficientes en el huerto y gastarnos menos dinero.

00000111 Como Conseguir Semillas De Tomate

Un paso importante es hacer un test de germinado como os comento en el vídeo ya que nos ayudara a determinar si es interesante guardar esas semillas bien, por que tienen alto poder germinativo o bien descartarlas, porque no germina ninguna y perderíamos el tiempo intentando hacer el semillero.
Vosotros, ¿os animais a conseguir y obtener vuestras propias semillas?¿Lo haceis ya?




CULTIVO DE TOMATE (Ficha)

El tomate es una planta perenne de porte arbustivo que se cultiva como anual, esto es lo que ponen los textos pero como nadie entiende este lenguaje y esto es ecocosas.com no seguiremos por ahí. El tomate simplemente es rico, nos gusta se cultiva en todo el mundo aunque es originario de México, es pariente de el pimiento, la patata, la berenjena y el tabaco, todas de origen americano salvo la berenjena, y todas ellas forman la familia de las solanáceas.

cultivo tomates en jardineras Cultivo de tomate (Ficha)

La siembra se hace en primavera si tenemos invernadero, podemos empezar un poco antes; como se desarrolla muy rápido y precisa calor para germinar, lo haremos en semillero, poniendo tan solo una semilla por hueco por que si ponemos mas serian muy difícil de separar luego y dos plantas muy juntas no crecerían bien.

La semilla se debe enterrar aproximadamente un cm, podemos cubrir el semillero con alguna bandeja de plástico a modo de invernadero, la semilla precisa 20º para germinar, y tarda 4 o 5 días, cuando tenga unas 4 hojas y el grosor de una cerilla, la podemos trasplantar.

IMG 0004 Cultivo de tomate (Ficha)

Para saber sobre hacer semilleros, obtener semillas de frutos etc, ver como cultivar con macetas segunda parte.

La maceta debe ser como mínimo de 30 cm de profundidad, y la preparemos como hablamos en como cultivar con macetas primera parte. La distancia entre plantas, dicen los académicos debe ser 40 cm, sinceramente me parece un disparate ya que depende y mucho de la variedad escogida. Por experiencia con 10 o 15 cm es suficiente, lo único que pasara es que van chocar las ramas de las unas con las otras, no pasa nada y en las macetas tenemos que aprovechar el espacio, es más el tenerla juntas me ahorra en tutores por que muchas veces se sostienen la una con la otra.

Para la maceta buscaremos especies de poco porte, son menos exigentes, si queremos alguna de las altas, precisara maceta para ella sola tutores de cañas etc, como si estuviera en la tierra. Si estamos comenzando y queremos probar podemos cultivar la variedades cherry dan muchos frutos y son muy sencillas.

toma Cultivo de tomate (Ficha)

Necesidades: sol, abundante agua en tierra que drene bien. Requieren abonado, si preparaste la maceta como te enseñamos no precisa mucho pero un poco de compost cada tanto no viene mal.

El viento no es mucho problema, de hecho ayuda a la polinización de las flores, pero lo mejor son abejas, siempre planto fresas cerca ya que estas son como imanes para las abejas.

Asociaciones con otras plantas, hay muchas plantas beneficiosas como la albahaca que mejora el gusto del tomate y aleja la mosca blanca, la menta, la caléndula, la melisa y el perejil, ya hablaremos mas adelante del uso de las aromáticas en nuestra huerta, también van muy bien con sus primos los pimientos.

Cuidados: precisa que quitemos los brotes axilares, normalmente y de ahora en adelante llamados chupones, son unas hojitas que si dejamos crecer se transforman en una rama que nacen en la bifurcación entre el tallo principal y las ramas, estos chupones se arrancan haciendo una pinza con los dedos y tirando hacia abajo suavemente, luego los dejamos sobre la tierra, que hará de acolchado vegetal y ahuyenta insectos.

DSC03934 1024x768 Cultivo de tomate (Ficha)
Quitando el chupón de una tomatera

Hay gente que corta mas ramas y hojas para ventilar, también suelen corta la punta para detener el crecimiento en altura de la planta, yo prefiero dejarlas un poco mas libre de estas prácticas, salvo que un rama este apestada y pueda apestar a otras no la corto.

Plagas y enfermedades, las principal plagas son insectos como la araña roja, la mosca blanca y los pulgones. Se ven en las hojas a simple vista; por esto me gusta regar mis plantas, en vez de tener algún sistema automático, esos cinco minutos que dura el riego de todo el macetohuerto, se aprovechan para ver cada planta, si hace falta abono por que tiene hojas amarillas, si esta haciendo atacada por arañas y hay que ayudarla a  defenderse, o quitarle los chupones.

Estas plagas la vamos a tratar fundamentalmente con agua y jabón, hacemos un solución con jabón biodegradable y lo pulverizamos en las hojas y tallos en abundancia, esto mata y aleja a los insectos, se puede aplicar un par de veces al día en dos o tres días el problema debe estar resuelto, remover también con la mano, los insectos y huevos de las hojas con suavidad.

Otra plaga son los nematodos en las raíces según mi experiencia no son muy comunes en el cultivo en macetas, yo lo que hago es dejar siempre raíces viejas de plantas ya cortadas en las macetas, a los nematodos le gusta mas un raíz muerta que viva.

Hay varias enfermedades y hongos, los hongos los podemos tratar con una solución de agua y leche de vaca, en relación de diez a uno, es buen fungicida, las enfermedad algunos son intratables, y como hay mucha variedad le voy a poner una infografías que encontré y sino me mandan mail a contacto@ecocosas.com con fotos del problema y trato de ayudarles.

PROBLEMAS TOMATE 1 768x1024 Cultivo de tomate (Ficha)
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Por ultimo el fruto se cosecha cuando esta rojo, simplemente lo cortamos con unas tijeras y listo para comerlo de la forma que mas nos guste, ha disfrutar de nuestros propios tomates, verán que son mas ricos que cualquiera que el dinero pueda comprar.

Primera actualización: Las tomateras no solo se pueden obtener de semilla, también funciona la técnica conocida como esqueje. Consiste en cortar una rama de una planta adulta, el corte debe ser sesgado (si fuese transversal no conseguiríamos nuestro objetivo), luego raspamos un poco con las tijeras o un cuchillo la parte abajo y la introducimos en un frasco con agua la ponemos en algún lugar soleado pero sin incidencia directa.

A los dos o tres días tenemos que ver raíces, cuando están mas o menos largas la pasamos a una maceta, lo que hacemos es clonar una planta ya que tendrá la misma información genética que la planta que origino la planta, además se desarrollara y producirá tomates mas rápido que cuando plantamos de semilla, yo lo descubrí por accidente cuando se me cayo un parasol y quebró una rama de una tomatera, decidí probar la técnica y funciona.