martes, 28 de enero de 2014


DIEZ (10) PLANTAS MEDICINALES Y PARA QUE SIRVEN


El simple hecho de añadir hierbas a tus comidas es una manera fácil y efectiva de mejorar el sabor de tu comida y su valor nutricional sin tener que añadir más calorías. Con tantos sabores distintos, es fácil llevar tus recetas favoritas a un nuevo nivel. Experimenta con cualquiera de estas siguientes 10 hierbas que te ayudarán a alcalinizar tu cuerpo y mejorar tu salud sin riesgos a ningún efecto negativo de las mismas.
Debe tenerse en cuenta de todas maneras que todas la especies y plantas medicinales que sirven para condimentar alimentos son hierbas “medicinales” según la tradición occidental u oriental. Por lo tanto ejercen un estímulo sobre determinado órgano, tejido o sistema. Si este estímulo se repite varias veces por día durante cierto tiempo provocará cambios. Esos cambios, cuando las hierbas se usan medicinalmente, equilibran y “curan”. Pero si no es la hierba correcta para tratar ese des-equilibrio en concreto puede provocar efectos indeseables. La recomendación mía es usarlas de forma variada y en cantidades moderadas.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como la Albahaca
1. Albahaca
Sabemos que las enfermedades no pueden sobrevivir en un ambiente alcalino, ya que comienzan usualmente como una inflamación en un ambiente ácido. La albahaca comúnmente referida como la reina de las hierbas es altamente anti-inflamatoria gracias a sus componentes como aceites, cítricos y compuestos naturales. Estos aceites y componentes también tienen propiedades anti-bacterianas que previenen infecciones y el desarrollo de otras enfermedades asociadas con las bacterias. Otros estudios recientes han demostrado que la albahaca previene el daño de oxidación del hígado a largo plazo. Puedes añadir unas cuantas hojitas de albahaca a una sopa de tomate, a cualquier té o infusión de té o a cualquier alimento que quieras.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como el Cardamomo
2. Cardamomo
El cardamomo es frecuentemente encontrado en muchos platos de origen asiático e hindú. Sus propiedades ayudan a estimular la digestión. Otras propiedades efectivas del cardamomo son su habilidad de asegurar que los intestinos digieran la comida a una velocidad óptima. El cardamomo asegura también que los nutrientes en la digestión sean efectivamente digeridos con el propósito de mantener un nivel de peso corporal adecuado. En casos donde el ácido estomacal se mantiene a niveles excesivos, es recomendable consumir cardamomo en bebidas como café o té para reducir los niveles excesivos de acidez en las mismas.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como el cilantro
3. Cilantro
Añadir un poco de cilantro a tus comidas es una manera efectiva de saborear mejor tu comida y perder peso al mismo tiempo. Aparte de esto, el cilantro es rico en nutrientes esenciales para mejorar tus procesos metabólicos y mantenerte nutrido. El cilantro también contiene altas cantidades de vitaminas y posee propiedades anti-inflamatorias y anti-oxidantes. Puedes añadir cilantro a cualquier receta de salsa que desees preparar, como también para vinagretas, aderezos o para simplemente añadir un toque de sabor a un plato.
Además es usado por la medicina natural como quemador de metales pesados en conjunto con el Ajo Salvaje y el alga Chlorella.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como la Canela
4. Canela
Una especia favorita en el mundo de los postres, la canela ha demostrado propiedades curativas a largo plazo en los pacientes diabéticos potenciando la acción de la insulina.
La Canela también conocido como rou gui en la medicina china, ayuda a inhibir el crecimiento de bacterias y hongos, debido a sus propiedades anti-microbianas. También tiene propiedades anticoagulantes que pueden ayudar con el dolor de artritis y reducir la proliferación de las células cancerosas. Los estudios también han demostrado que puede reducir el colesterol LDL y regular el azúcar en sangre. La canela contiene manganeso, fibra, calcio y hierro que puede ayudar a regular la función intestinal. Otro estudio ha mostrado también que el aroma de la canela puede mejorar la función cerebral y la memoria.
Según la medicina china rou gui influye en el bazo, el estómago y los canales renales. Es una hierba calentadora dulce y picante que favorece la circulación, alivia espasmos y ayuda a la digestión. La canela se utiliza para los síntomas tales como extremidades frías, espalda débil, micción frecuente, dolor abdominal y diarrea. Otros síntomas del resfriado pueden ser dolor de tipo artrítico en las articulaciones que es peor en condiciones frías y humedad o calambres menstruales que facilitan la aplicación de calor. Además la canela puede ser utilizado para los dolores crónicos y abscesos que tardan en sanar.
La Canela se puede utilizar de muchas maneras, a menudo se añade a las bebidas calientes tales como té, café o chocolate caliente. Se puede cocinar con verduras diferentes, tales como hojas verdes para reducir la amargura o la calabaza para mejorar el sabor. También combina bien con ciertos postres de manzana y pasteles de calabaza.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como el Jengibre
5. Jengibre
El jengibre es conocido mundialmente por ser un digestivo poderoso y una hierba anti-microbiana. La raíz de jengibre es excelente y muy potente para ayudar a la digestión y mantener un tono metabólico correcto y equilibrado. Tradicionalmente, el jengibre siempre ha sido utilizado para darle tratamiento a la artritis, dolores musculares crónicos, como también para las complicaciones alérgicas. Es recomendable consumir jengibre cocinado en agua hirviendo con un toque de limón en forma de té para adquirir sus propiedades curativas y efectivamente obtener todos los beneficios de la salud que ofrece. También se puede utilizar crudo cortado muy fino.
En Medicina China se usa para activar la circulación de la sangre, promueve la diuresis, elimina el calor y la humedad (Síndromes de Calor y Humedad en términos de la de Medicina China), refuerza las defensas etc. Es de Sabor picante y Naturaleza tibia si es fresco y caliente si es jengibre seco.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como la Menta
6. Menta
Las propiedades de la menta van más allá de lo que es simplemente mejorar el sabor de una comida o bebida. La menta es utilizada como un “aliviador” en la digestión, remedio para cólicos como también para otros síndromes asociados con la mala digestión. Un estudio hecho por científicos en Alemania en el año 2003 demostró que la menta ayuda a reducir el tiempo de transito de la comida al intestino delgado, donde la mayor absorción de nutrientes toma lugar. Ello reduce de manera importante la cantidad de residuos ácidos de una digestión que fermenta y pudre los alimentos. Es recomendable añadir unas cuantas hojas de menta a una ensalada, té o tentempié para adquirir sus propiedades curativas de manera directa y efectiva.
Según la Medicina China es de Sabor picante y Naturaleza Fresca. Tiene el efecto de eliminar el calor interior (inflamación, fermentación) Neutraliza los tóxicos, promueve la circulación de la sangre. Se usa en aftas bucales, migrañas con ojos rojos, fiebres, ardor de estómago etc.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como el Orégano
7. Orégano
El orégano es rico en hierro, magnesio, calcio y potasio (sabemos que los minerales alcalinizan)– componentes que ayudan a apoyar la salud cardiovascular como también promover un metabolismo saludable al largo plazo. El orégano también está lleno de una variedad de antioxidantes que tienden a mejorar un sistema gastrointestinal a largo plazo. Por estas razones, te recomiendo consumir orégano habitualmente en tus platos ya que sus propiedades curativas y benéficas siempre estarán presentes aunque lo consumas en pequeñas cantidades.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como el Romero
8. Romero
Comúnmente conocido también como Rosmarinus, esta hierba ayuda a prevenir el aumento de peso debido a su rica fuente de vitaminas B, las cuales toman un rol importante en la metabolización de carbohidratos, grasas y proteínas. La especie de Rosemary también posee características antioxidantes que ayudan a equilibrar las defensas del cuerpo y a llevarnos a un nivel de peso adecuado. Es recomendable consumir esta especie con todo tipo de ensaladas, vegetales o con carnes ya que es altamente alcalinizante.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como el Azafrán
9. Azafrán
Un poquito de azafrán puede traernos muchos beneficios y un excelente sabor a la comida ya que no es parecida a ninguna otra especie. Muchos estudios han determinado que el azafrán es una especie que ayuda a prevenir la degeneración de la piel por la edad o envejecimiento prematuro y la depresión. Otros estudios han demostrado que pequeñas cantidades de azafrán logran suprimir el apetito, causando un efecto positivo ya que el simple consumo de la especie ayuda a sentirse más lleno y ayuda a no comer de más. El azafrán es ideal para consumir en té, platos de comida que contengan arroz o vegetales como también en algunos postres.
En la Medicina Oriental se usa para la amenorrea, edemas post-traumáticos, hematomas. Es de Sabor dulce y Naturaleza neutra. Influye sobre todo en Hígado y Corazón.
10 Plantas Medicinales y para que sirven | Especias que Alcalinizan como el Tomillo
10. Tomillo
El tomillo es conocido mundialmente por tener propiedades antisépticas que ayudan a combatir un diverso número de infecciones como también a aumentar las defensas a niveles óptimos. Se puede consumir el tomillo en sopas o en recetas donde se cocinen a fuego lento. El diverso número de componentes activos presentes en el tomillo son los responsables de todos los beneficios de la especie como también un rico sabor en todas las comidas y recetas que se puedan preparar.
Para la Medicina China es de sabor picante, naturaleza tibia y actúa sobre el Bazo y Pulmón. Es útil para los parásitos intestinales, la tos, bronquitis, laringitis, estrés, irritabilidad etc.

EL CONTRATO QUE ACEPTO TODAS LAS MAÑANAS



Jorge Ramos | En el momento en que nos levantamos por la mañana actuamos como robots que cumplen a la perfección con el programa preestablecido. Un programa que nosotros mismos firmamos como un contrato y que alimentamos cada día a veces sin darnos cuenta de ello. De vez en cuando es bueno recordar que tipo de contrato estamos aceptando, solo por el simple hecho de que cuando estemos por la mañana afeitándonos delante del espejo, o maquillándonos lo ojos, reflexionemos si merece la pena continuar, o es el momento de romper el viejo contrato y redactar entre tod@s uno nuevo que respete todo lo que el anterior no hizo.
Os invito a recordar y reflexionar que tipo de contrato es el que TOD@S estamos aceptando:

PD: Para los perezosos de la lectura, al final de la entrada disponen del vídeo.

¿ACEPTAMOS?
Poco importan nuestras creencias o nuestras ideas políticas, el sistema instituído reposa en el acuerdo tácito de un tipo de contrato aprobado por cada uno de nosotros que a grandes rasgos os expongo:
Acepto la competitividad como base de nuestro sistema, aunque soy consciente de que este funcionamiento engendra frustracion y cólera a la inmensa mayoría de los perdedores.
Acepto que me humillen o me exploten a condición de que se me permita humillar o explotar a otro que ocupe un lugar inferior en la pirámide social.
Acepto la exclusión social de los marginados, de los inadaptados y de los débiles porque considero que la carga que puede asumir la sociedad tiene sus límites.
Acepto remunerar a los bancos para que ellos inviertan mi sueldo a su conveniencia y que no me den ningún dividendo de sus gigantescas ganancias (ganancias que servirán para atracar a los países pobres, hecho que acepto implícitamente). Acepto también que me descuenten una fuerte comisión por prestarme dinero, dinero que proviene exclusivamente de los otros clientes.
Acepto que congelemos o tiremos toneladas de comida para que los cursos bursátiles no se derrumben, en vez de ofrecérsela a los necesitados y de permitir a algunos centenares de miles de personas no morir de hambre cada año.
Acepto que sea ilegal poner fin a tu propia vida rápidamente, en cambio tolero que se haga lentamente inhalando o ingeriendo substancias tóxicas autorizadas por los gobiernos.
Acepto que se haga la guerra para así hacer reinar la paz.
Acepto que en nombre de la paz, el primer gasto de los Estados sea el de defensa. Entonces acepto que los conflictos sean creados artificialmente para deshacerse del stock de armas y así permitir a la economía mundial seguir avanzando.


Acepto la hegemonía del petróleo en nuestra economía, aunque es una energía muy costosa y contaminante y estoy de acuerdo en impedir todo intento de sustitución si se desvelara que hemos descubierto un medio gratuíto e ilimitado de producir energía. Acepto que sería nuestra perdición.
Acepto que se condene el asesinato de otro humano, salvo que los gobiernos decreten que es un enemigo y me animen a matarlo.
Acepto que se divida la opinión pública creando unos partidos de derecha y izquierda que tendrán como pasatiempo la pelea entre ellos haciéndome creer que el sistema está avanzando.
Además acepto toda clase de división posible con tal que esas divisiones me permitan focalizar mi cólera hacia los enemigos designados cuando se agiten sus retratos ante mis ojos.
Acepto que el poder de fabricar la opinión pública, antes ostentado por las religiones, esté hoy en manos de hombres de negocios no elegidos democráticamente que son totalmente libres de controlar los Estados, porque estoy convencido del buen uso que harán con él.
Acepto que la idea de la felicidad se reduzca a la comodidad; el amor al sexo y la libertad a la satisfacción de todos los deseos, porque es lo que me repite la publicidad cada día. Cuanto más infeliz soy más consumo. Cumpliré mi papel contribuyendo al buen funcionamiento de nuestra economía.
Acepto que el valor de una persona sea proporcional a su cuenta bancaria, que se aprecie su utilidad en función de su productividad y no de sus cualidades, y que sea excluído del sistema si no produce lo suficiente.
Acepto que se recompense cómodamente a los jugadores de football y a los actores y mucho menos a los profesores y los médicos encargados de la educación y de la salud de las futuras generaciones.
Acepto que se destierre de la sociedad a las personas mayores cuya experiencia podría sernos útil, pues, como somos la civilización más evolucionada del planeta (y sin duda del universo) sabemos que la experiencia ni se comparte ni se transmite.
Acepto que se me presenten noticias negativas y aterradoras del mundo todos los días, para que así pueda apreciar hasta qué punto nuestra situación es normal y cuánta suerte tengo de vivir en Occidente. Sé que mantener el miedo en nuestros espíritus sólo puede ser beneficioso para nosotros.
Acepto que los industriales, militares y jefes de Estado celebren reuniones regularmente para, sin consultarnos, tomar decisiones que comprometen el porvenir de la vida y del planeta.
Acepto consumir carne bovina tratada con hormonas sin que explícitamente se me avise. Acepto que el cultivo de OGM (Organismos Genéticamente Modificados) se propague en el mundo entero, permitiendo así a las multinacionales agroalimentarias patentar seres vivos, almacenar ganancias considerables y tener bajo su yugo a la agricultura mundial.
Acepto que los bancos internacionales presten dinero a los países que quieren armarse y combatir, y que así elijan los que harán la guerra y los que no. Soy consciente de que es mejor financiar a los dos bandos para estar seguros de ganar dinero y prolongar los conflictos el mayor tiempo posible con el fin de poder totalmente arrebatar sus recursos si no pueden reembolsar sus préstamos.
Acepto que las multinacionales se abstengan de aplicar los progresos sociales de Occidente en los países desfavorecidos. Considerando que ya es una suerte para ellos que los hagan trabajar. Prefiero que se utilicen las leyes vigentes en estos países que permiten hacer trabajar a niños en condiciones inhumanas y precarias. En nombre de los derechos humanos y del cuidadano, no tenemos derecho ejercer injerencia.

Acepto que los laboratorios farmacéuticos y los industriales agroalimentarios vendan en los países desfavorecidos productos caducados o utilicen substancias cancerígenas prohibidas en Occidente.
Acepto que el resto del planeta, es decir cuatro mil milliones de individuos, pueda pensar de otro modo a condición de que no venga a expresar sus creencias en nuestra casa, y todavía menos a intentar explicar nuestra Historia con sus nociones filosóficas primitivas.
Acepto la idea de que existen sólo dos posibilidades en la naturaleza, a saber: cazar o ser cazado, y si estamos dotados de una conciencia y de un lenguaje, ciertamente no es para escapar de esa dualidad, sino para justificar por qué actuamos de ese modo.
Acepto considerar nuestro pasado como una continuación ininterrumpida de conflictos, de conspiraciones políticas y de voluntades hegemónicas, pero sé que hoy todo esto ya no existe porque estamos en el summum de nuestra evolución, y porque las reglas que rigen nuestro mundo son la búsqueda de la felicidad y de la libertad para todos los pueblos, como lo oímos sin cesar en nuestros discursos políticos.


Acepto sin discutir y considero como verdades todas las teorías propuestas para la explicación de los misterios de nuestros orígenes. Y acepto que la naturaleza haya podido dedicar millones de años para crear a un ser humano cuyo único pasatiempo es la destrucción de su propia especie en unos instantes.
Acepto la búsqueda del beneficio como fin supremo de la Humanidad y la acumulación de riqueza como realización de la vida humana.
Acepto la destrucción de los bosques, la casi desaparición de los peces en los ríos y en nuestros océanos. Acepto el aumento de la polución industrial y la dispersión de venenos químicos y de elementos radiactivos en la naturaleza.
Acepto la utilizacion de toda clase de aditivos químicos en mi alimentación, porque estoy convencido de que si se añaden es porque son útiles e inócuos.
Acepto la guerra económica que actúa con rigor sobre el planeta, aunque siento que nos lleva hacia una catástrofe sin precedentes.
Acepto esta situación, y supongo que no puedo hacer nada para cambiarla o mejorarla.
Acepto ser tratado como ganado porque definitivamente pienso que no valgo más.

Acepto no plantear ninguna cuestión, cerrar los ojos sobre todo esto y no formular ninguna oposición verdadera, porque estoy demasiado ocupado por mi vida y mis preocupaciones.
Incluso acepto defender a muerte este contrato si usted me lo pide.
Acepto pues, en mi alma y conciencia y definitivamente esta matriz triste que usted coloca delante de mis ojos para abstenerme de ver la realidad de las cosas.
Sé que todos ustedes actúan por mi bien y el de todos, y por eso les doy las gracias.
“Acepto” es un texto -publicado en 2003 para conmemorar el triste aniversario de los acontecimientos del 11 de septiembre- “altamente simbólico para la humanidad“. Este texto, que fue leído, entre otros, en la radio francesa NSEO.com , nos recuerda severamente el contrato social que aceptamos con prórroga. Un acuerdo tácito que firmamos cada mañana al despertar y simplemente no hacer nada. Algo más que una crítica social, en este breve texto se destacan los hechos resultantes de nuestra innegable predilección por la comodidad, la indiferencia y la marginación.
Hecho por Amistad sobre la Tierra, el 11 de septiembre 2003. Un anónimo que envió el texto a NSEO para que fuese radiodifundido.

viernes, 24 de enero de 2014

 

EFECTO DE LAS TORMENTAS SOLARES EN LA SALUD HUMANA

Llamarada solar de clase X. Imagen cedida por NASA Goddard Photo and Video.
Recientemente estamos experimentando una cantidad intensiva de actividad en el Sol, lo que está afectando tanto a la Tierra como a los seres humanos.
¿QUÉ ES EXACTAMENTE UNA ERUPCIÓN (LLAMARADA) SOLAR Y CÓMO NOS AFECTA?
Una erupción solar es una tormenta magnética en el Sol que en ocasiones expulsa CME (Emisión de masa coronal) que parece ser un punto muy brillante y una erupción gaseosa en la superficie, tal como la de la fotografía de abajo. Las llamaradas solares liberan enormes cantidades de partículas de alta energía y gases que son tremendamente calientes.
Son expulsadas a miles de kilómetros de la superficie del sol.
Según Mitch Battros:
«Una de las mejores predicciones conocidas de nuestros ancianos mayas es el mensaje de un cambio de paradigma de nuestra era. En palabras de los maya, se dice que ahora estamos en una época de ‘cambio’. Estos algunos lo tornan fluido y otros conflictivos. El cambio está llegando desde el “exterior” en forma de cambios climáticos, fenómenos naturales, disturbios celestes (llamaradas solares) y traumatismos auto-infligidos causados por el hombre.»
Adicionalmente:
El conflicto viene desde el ‘interior’ en forma de reto personal, dolor, confusión, depresión, ansiedad y miedo. Se dice que estamos ‘en la encrucijada’. Un tiempo para elegir un nuevo camino y una nueva modalidad, decidiendo sobre una nueva dirección propia y de la comunidad, aventurándonos en lo desconocido, encontrando nuestra verdadera identidad del ser.
El reto viene precisamente en la oportunidad de interactuar con esa nueva energía desde dentro en un contexto de positivismo y calma, perdiendo el miedo y la ansiedad.
Otros optarán por quedarse en el mismo camino, quedarse con lo conocido, y poner un gran esfuerzo para mantener la "previsibilidad".
Un estudio reciente publicado en la revista New Scientist, indica una conexión directa entre las tormentas solares del Sol y el efecto biológico humano:
El conducto que facilita las partículas cargadas del Sol a la perturbación humana es el mismísimo conducto que dirige el clima de la Tierra a través del campo magnético terrestre, y también a través de los campos magnéticos alrededor de los humanos. (Diagrama de Polk) Resonancias Schumann.
Las recientes tormentas geomagnéticas están causando los últimos acontecimientos en los cambios terrestres, en forma de terremotos, erupciones volcánicas, huracanes, tornados y tormentas de viento.
LA ACTIVIDAD GEOMAGNÉTICA EN EL SOL INFLUYE EN NUESTROS PENSAMIENTOS
Las llamaradas solares afectan al Sistema Nervioso Central – (revestimiento del estómago) toda actividad del cerebro (incluyendo el equilibrio) junto con el comportamiento humano y todas las respuestas psico-fisiológicas (mental-emocional-físicas), en el espectro de los 13 a los 25 Hz.

Las llamaradas solares pueden causar que tengamos los siguientes síntomas:
  1. Nerviosismo
  2. Ansiedad
  3. Preocupación
  4. Mareos
  5. Inestabilidad emocional, irascibilidad.
  6. Temblores
  7. Irritabilidad
  8. Letargia
  9. Agotamiento
  10. Problemas de memoria a corto plazo y palpitaciones del corazón
  11. Náuseas
  12. Intranquilidad
  13. Presión prolongada de cabeza y dolores de cabeza
¿Ha tenido últimamente alguno de los anteriores síntomas?
Las llamaradas solares y las ondas de fotones están cambiando el tejido de nuestra realidad física, ya que tienen un poderoso efecto en nuestro nivel físico celular, causando que despierte y se esclarezca nuestra memoria celular, es lo que denominamos conexión Ionogenomática.
A menudo experimentamos esto como si el cuerpo se estuviera calentando en la forma de “bochornos”.
Nuestras emociones son energías de baja frecuencia (Resonancias Schumann) almacenadas en nuestras células de experiencias pasadas que hemos encontrado y no hemos nunca procesado – por lo que son almacenados como memoria celular. La energía fotónica es una energía de frecuencia mucho más alta que sube la frecuencia emocional más baja, de manera que se pueda calibrar a una frecuencia más alta… por lo tanto nos encontramos a nosotros mismos liberando estas emociones como la tristeza y el dolor sin saber por qué. (Cuando tomamos conciencia de ello, y nos mantenemos en una actitud positiva entre los 13 y los 25 Hz, dejamos fluir nuestras emociones creativas, sin la incidencia del miedo, la ira o el odio y de esta forma activamos nuestros centros gestores y nuestra creatividad).
Esto tendrá una duración de unos veinte minutos y nos quedamos preguntándonos de dónde procedieron estos sentimientos. Los elementos de nuestra plantilla están interconectados en la conciencia celular y cuando la plantilla es amplificada a través de energías de fotones, diversos elementos de la plantilla se filtran en la conciencia y comenzamos a recordar nuestro verdadero propósito. De esta forma activamos nuestros osciladores armónicos.
Somos impulsados desde dentro a realizar cambios en nuestra vida pero no nos damos cuenta de por qué.
El hecho interesante acerca de esta energía es que, puesto que es de una frecuencia más alta, crea el poder de la manifestación instantánea de nuestros pensamientos, lo que significa que lo que sea que pensemos, lo creamos al instante. Esto nunca había ocurrido antes en nuestros lapsos de vida y es por eso que muchas personas están escribiendo libros sobre el tema del Poder de la Atracción, del poder de las emociones y/o de la capacidad de generar realidades con la mente.
La energía fotónica se conecta a nuestros pensamientos, por lo que es importante que sepamos lo que queremos, de lo contrario, vamos a manifestar más de aquello que no queremos.
Si está en el proceso de apertura hacia el cambio y transformación, esta energía funciona bien para usted. A este proceso le denominamos conexión o convergencia.
Por otro lado, si usted está atascado en el pasado a través de creencias obsoletas, de la victimización y la ira, usted simplemente manifestará más razones para permanecer atrapado en ello hasta que esté listo para liberar, a esta situación la denominamos divergencia o desconexión.
LOS EFECTOS DE RECIENTES LLAMARADAS SOLARES:
Mucha gente se siente agitada e inquieta recientemente.
Las llamaradas solares pueden romper los viejos patrones que ya no son necesarios para que puedan surgir los nuevos. Esto puede hacernos sentir agitados y agotados al mismo tiempo. También puede causar estragos con la tecnología, como las computadoras.
Hemos empezado a notar muchos nuevos síntomas:
  1. El tiempo y el espacio están comenzando a tambalear aún más erráticamente que antes. Se aprecia la incidencia del tiempo fractal, y las propiedades vertical y horizontal del tiempo, así como la percepción del “quantum”.
  2. Comenzamos a procesar conceptos complejos, ecuaciones complejas y pensamientos complejos que no alcanzamos a transmitir con el lenguaje escrito.
  3. Alteraciones en los ritmos circadianos y agitación en el sueño.

Collage hecho a mano por Joana Coccarelli.
Damos un montón de vueltas en la cama por las noches y muchos están teniendo sueños extraños. Se han recibido numerosos reportes de náuseas y dolores en el cuerpo, malestares y mareos. Muchos sienten un profundo dolor. Algunos se sienten como si estuvieran caminando sobre el agua (sin razón aparente). Otros dijeron que cuando cerraban sus ojos en la noche, todo está girando. Se han producido, alteraciones visuales, cuestiones del oído interno o incluso se reportan zumbidos en los oídos, sequedad en la lengua y/o cefaleas.
¿Ha estado usted experimentando alguno de éstos problemas?
No hay nada que temer… sólo sea consciente de lo que aquello es y descanse más, respire bien profundo y beba mucha agua.
LA CONCIENCIA COLECTIVA – FRECUENCIAS DE LA TIERRA.
La Tierra es un mar de vibraciones y frecuencias. La humanidad es experta en crear e inventar dispositivos en los que existe una frecuencia de energía y vibración. Estas ondas de energía están siempre en movimiento a través de cada ser en convergencia.
Imaginemos por un momento todos los aparatos eléctricos sólo en su casa – todas las luces y lámparas, los sistemas telefónicos, todos los aparatos de cocina. Cada dispositivo emite una determinada frecuencia. La televisión es uno de los principales contribuyentes de las frecuencias discordantes. La mayoría de la gente no se da cuenta de estas frecuencias. Se han sintonizado o ajustado a ella y han aprendido a vivir con ellas.
Este planeta está tejido con frecuencias electrónicas. Si hiciéramos un ejercicio para visualizar los filamentos de energía conectando todas las líneas de alta tensión, los aparatos eléctricos, teléfonos celulares, televisores y microondas, nos sorprendería lo bien tejida que está esa matriz energética. La matriz rodea todo el planeta en una red energética de frecuencias divergentes, ya que cada operador, cada emisor y cada receptor aplica el principio de exclusión. Sin embargo, la naturaleza de la que el universo forma parte, no aplica la divergencia energética, sino que está diseñada para la convergencia de señales, ya que es mucho más eficiente.

Fotografía por LGEPR.
La mayor parte de la humanidad no es consciente de ello. Hay una actitud de “Lo que no se ve o no se conoce, no me afectará.”
Estas matrices de frecuencias electrónicas divergentes (hipocampos) siempre están afectando el cuerpo físico y el estado de la mente. Estas frecuencias electrónicas son adictivas e hipnotizantes para nuestro campo de energía personal. Estas frecuencias electrónicas hechas por el hombre tienen un cierto patrón mental basado en el principio de exclusión por lo que crecen de forma desordenada. Esté al tanto de estas frecuencias discordantes y de la matriz que crean. Es importante permanecer anclados, estables y firmes en nuestro propio campo de energía personal entre los 13 y 25 hercios. En ese caso apenas hay afectación por las frecuencias divergentes.
Las llamaradas solares, las explosiones galácticas de energía están aumentando a través de este escudo de frecuencias electrónicas, están activando determinados aspectos de los códigos de ADN. El campo magnético de la Tierra sostiene la integridad mayor del holograma en su lugar. Esto está siendo reemplazado por los campos electrónicos.

sábado, 18 de enero de 2014

¿PORQUE NO ESTALLA UNA REVOLUCION?


[...] para iniciar una auténtica Revolución que lo cambie todo y nos lleve a una realidad mejor, deberemos descender hasta las profundidades de nuestra psique, hasta la sala de máquinas, donde están en marcha todos los mecanismos que determinan nuestras acciones y movimientos.

¿Te has preguntado alguna vez porqué nadie reacciona ante la infame oleada de opresión y abusos de todo tipo que estamos sufriendo?
¿No te produce perplejidad el hecho de que tras tantas y tantas revelaciones sobre casos de corrupción, injusticias, robos y burlas a la ley y a la población en general, a la cual se le ha robado literalmente el presente y el futuro, no suceda absolutamente nada?
¿Te has preguntado por qué no estalla una Revolución masiva y por qué todo el mundo parece estar dormido o hipnotizado?
Estos últimos años se han hecho públicas informaciones de todo tipo que deberían haber dañado la estructura del Sistema hasta sus mismísimos cimientos, y sin embargo, la maquinaria sigue intacta, sin ni tan solo un arañazo superficial.


Y esto pone de manifiesto un hecho extremadamente preocupante que está sucediendo justo ante nuestras narices y al que nadie parece prestarle atención. El hecho de que SABER LA VERDAD YA NO IMPORTA. Parece increíble, pero los acontecimientos lo demuestran a diario. La información ya no tiene relevancia. Desvelar los más oscuros secretos y sacarlos a la luz ya no produce ningún efecto, ninguna respuesta por parte de la población. Por más terribles e impactantes que sean los secretos revelados.
Durante décadas hemos creído que los luchadores por la verdad, los informadores capaces de desvelar asuntos encubiertos o airear los trapos sucios, podían cambiar las cosas. Que podían alterar el devenir de la historia. De hecho, hemos crecido con el convencimiento de que conocer la verdad era crucial para crear un mundo mejor y más justo y que aquellos que luchaban por desvelarla eran el mayor enemigo de los poderosos y de los tiranos. Y quizás durante un tiempo ha sido así.
"El mundo no será destruido por los que hacen el
mal, sino por aquellos que miran sin hacer nada."
Pero actualmente, la “evolución” de la sociedad y sobretodo de la psicología de las masas nos ha llevado a un nuevo estado de cosas. Un estado mental de la población que no se habría atrevido a imaginar ni el más enajenado de los dictadores.El sueño húmedo de todo tirano sobre la faz de la tierra: no tener que ocultar ni justificar nada ante su pueblo. Poder mostrar públicamente toda su corrupción, maldad y prepotencia sin tener que preocuparse de que ello produzca ningún tipo de respuesta entre aquellos a los que oprime.

Ésta es la realidad del mundo en el que vivimos.
Y si crees que esto es una exageración, observa a tu alrededor.
El caso de España es palmario. Un país inmerso en un estado de putrefacción generalizado, devorado hasta los huesos por los gusanos de la corrupción en todos los ámbitos: el judicial, el empresarial, el sindical y sobretodo el político. Un estado de descomposición que ha rebosado todos los límites imaginables, hasta salpicar con su pestilencia a todos los partidos políticos de forma irreparable.


Y sin embargo, a pesar de hacerse públicos de forma continuada todos estos escándalos de corrupción política, los españoles siguen votando mayoritariamente a los mismos partidos, derivando, como mucho, algunos de sus votos a partidos subsidiarios que de ninguna manera representan una alternativa real.
Ahí está el alucinante caso de la Comunidad Valenciana, la región más representativa del saqueo desvergonzado perpetrado por el Partido Popular y donde, a pesar de todo, este partido de auténticos forajidos y bandoleros sigue ganando las elecciones con mayoría absoluta.

Una vergüenza inimaginable en cualquier nación mínimamente democrática.
Y desgraciadamente, el caso de Valencia es solo un ejemplo más del estado general del país: ahí tenemos el indignante caso de Andalucía dominada desde hace décadas por la otra gran mafia del estado, el PSOE, que junto con sus socios de los Sindicatos y el apoyo puntual de Izquierda Unida han robado a manos llenas durante años y años.
O el caso de Cataluña con Convergencia y Unió, un partido de elitistas ladrones de guante blanco, por poner otro ejemplo más.
Y es que podríamos seguir así por todas las comunidades autónomas o por el propio gobierno central, donde las dos grandes familias político-criminales del país, PP y PSOE, se han dedicado a saquear sin ningún tipo de recato.

Y a pesar de hacerse públicos todos estos casos de corrupción generalizada; a pesar de revelarse la implicación de las altas esferas financieras y empresariales, con la aquiescencia del poder judicial; a pesar de demostrarse por activa y por pasiva que la infección afecta al Sistema en su generalidad, en todos los ámbitos, imposibilitando la creación de un futuro sano para el país; a pesar de todo ello, la respuesta de la población ha sido… no hacer nada.
La máxima respuesta de la ciudadanía ha sido “ejercer el legítimo derecho de manifestación”, una actividad muy parecida a la que hace la hinchada cuando su equipo de fútbol gana una competición y sale en masa a la calle para celebrarlo.

Es decir, nadie ha hecho nada efectivo por cambiar las cosas, excepto picar cacerolas.
Y el caso de la corrupción política desvelada en España y la nula reacción de la población es solo un ejemplo de entre muchos tantos a lo largo y ancho del mundo.

Ahí está el caso del deporte de masas, azotado como está por la sospecha de la corrupción, de la manipulación y del dopaje y por la más que probable adulteración de todas las competiciones bajo el control comercial de las grandes marcas… y a pesar de ello, sus audiencias televisivas y su seguimiento no solo no se ve afectado, sino que sigue creciendo cada vez más y más y más…



Pero todos estos casos empequeñecen ante la gravedad de las revelaciones hechas por Edward Snowden y confirmadas por los propios gobiernos, que nos han dicho, a la cara, con luz y taquígrafos, que todas nuestras actividades son monitoreadas y vigiladas, que todas nuestras llamadas, nuestra actividad en redes sociales y nuestra navegación en Internet es controlada y que nos dirigimos inexorablemente hacia la pesadilla del Gran Hermano vaticinada por George Orwell en “1984”.

Y lo que es más alucinante del caso: una vez “filtradas” estas informaciones, nadie se ha preocupado de rebatirlas. ¡Ni mucho menos!

Todos los medios de comunicación, los poderes políticos y las grandes empresas de Internet implicadas en el escándalo han confirmado públicamente este estado de vigilancia como algo real e indiscutible. Como mucho han prometido, de forma poco convincente y con la boca pequeña que no van a seguir haciéndolo… ¡Incluso se han permitido el lujo de dar algunos detalles técnicos!
¿Y cuál ha sido la respuesta de la población mundial cuando se ha revelado esa verdad? ¿Cuál ha sido la reacción general al recibir estas informaciones? Ninguna. Todo el mundo sigue absorto con su smartphone, sigue revolcándose en el dulce fango de las redes sociales y sigue navegando las infestadas aguas de Internet sin mover ni una sola pestaña…





Así pues, ¿De qué sirve saber la verdad?
En el caso hipotético de que Edward Snowden o Julian Assange sean personajes reales y no creaciones mediáticas con una misión oculta, ¿De qué habrá servido su sacrificio? ¿Qué utilidad tiene acceder a la información y desvelar la verdad si no provoca ningún cambio, ninguna alteración, ni ninguna transformación?
¿De qué sirve saber de forma explícita y documentada que la energía nuclear solo nos puede traer desgracias, como nos demuestran los terribles accidentes de Chernobyl y Fukushima, si tales revelaciones no surten ni el más mínimo efecto?

¿De qué nos sirve saber que los bancos son entidades criminales dedicadas al saqueo masivo si seguimos utilizándolos?
¿De qué nos sirve saber que la comida está adulterada y contaminada por todo tipo de productos tóxicos, cancerígenos o transgénicos si seguimos comiéndola?
¿De qué nos sirve saber la verdad sobre cualquier asunto relevante si no reaccionamos, por más graves que sean sus implicaciones?
No nos engañemos más, por duro que sea aceptarlo. Afrontemos la realidad tal y como es. En la sociedad actual, saber la verdad ya no significa nada. Informar de los hechos que verdaderamente acontecen, no tiene ninguna utilidad real. Es más, la mayoría de la población ha llegado a tal nivel de degradación psicológica que, como demostraremos, la propia revelación de la verdad y el propio acceso a la información refuerzan aún más su incapacidad de respuesta y su atonía mental.

La gran pregunta es: ¿POR QUÉ? ¿Qué nos ha conducido a todos nosotros, como individuos, a este estado de apatía generalizado?

Y la respuesta, como siempre sucede cuando nos hacemos preguntas de este calado, resulta de lo más inquietante. Y está relacionada, directamente, con el condicionamiento psicológico al que está sometido el Individuo en la sociedad actual.
Pues los mecanismos que desactivan nuestra respuesta al acceder a la verdad, por más escandalosa que ésta resulte, son tan sencillos como efectivos. Y resultan de lo más cotidiano.
Simplemente todo se basa en un exceso de información. En un bombardeo de estímulos tan exagerado que provoca una cadena de acontecimientos lógicos que acaban desembocando en una flagrante falta de respuesta.
En pura apatía.
Y para luchar contra este fenómeno, resulta clave saber cómo se desarrolla el proceso…


¿CÓMO SE DESARROLLA EL PROCESO?

Para empezar, debemos entender que todo estímulo sensorial que recibimos está cargado de información.
Nuestro cuerpo está diseñado para percibir y procesar todo tipo de estímulos sensoriales, pero la clave del asunto radica en la percepción de información de carácter lingüístico, entediendo por “lingüistico”: todo sistema organizado con el fin de codificar y transmitir información de cualquier clase.
Por ejemplo, escuchar una frase o leerla implica una entrada de información en nuestro cerebro, de carácter lingüístico. Pero también lo implica ver el logo de una empresa, escuchar las notas musicales de una canción, ver una señal de tráfico o oír la sirena de una ambulancia, por poner algunos ejemplos…

Una persona en el mundo actual, está sometida a miles y miles de estímulos lingüísticos de este tipo a lo largo de un día normal, muchos de ellos percibidos de forma consciente, pero la inmensa mayoría percibidos de forma inconsciente, que deben ser procesados por nuestro cerebro.
El proceso de captación y procesamiento de esta información lo podríamos dividir básicamente en 3 fases:
  • Percepción
  • Valoración
  • Respuesta

Percepción
Sin lugar a dudas, formamos parte de la generación con mayor capacidad de procesamiento de información a nivel cerebral de la toda historia de la humanidad, con muchísima diferencia, sobretodo a nivel visual y auditivo. Es más, a medida que nacen y crecen nuevas generaciones, éstas adquieren una mayor velocidad de percepción de información.
Una muestra de ello la podemos encontrar en el propio cine.
Visualiza un antiguo western de John Wayne, en una secuencia cualquiera de acción, como por ejemplo, un tiroteo.
Y después visualiza una secuencia de un tiroteo o de una persecución de coches en una película actual.
Cualquier secuencia de acción de una película actual está trufada de sucesiones rapidísimas de planos de corta duración. En tan solo 3 o 4 segundos verás diferentes planos: la cara del protagonista conduciendo, la del acompañante gritando, la mano en el cambio de marcha, el pie pisando el pedal, el coche esquivando un peatón, el perseguidor que derrapa, el malo que agarra la pistola, como dispara por la ventanilla, etc…y cada plano habrá durado apenas décimas de segundo.
Las imágenes se suceden a toda velocidad como los disparos de una ametralladora. Y sin embargo eres capaz de verlas todas y procesar el mensaje que contienen.

Ahora ponte la película de John Wayne.
No encontrarás sucesiones de planos a ritmo de ametralladora, si no sucesiones de planos mucho más largos en duración y con mayor tamaño de campo visual.
Probablemente, un espectador de la época de John Wayne se habría mareado viendo una película actual, pues no estaría acostumbrado a procesar tanta información visual a tanta velocidad.

Esto es un ejemplo sencillo del bombardeo de información al que está sometido el cerebro de alguien en la actualidad, en comparación con el de una persona de hace tan solo 50 años.

Añádele a esto todas las fuentes de información que te rodean, como la televisión, la radio, la música, la omnipresente publicidad de todo tipo, las señales de tráfico, los diferentes y variados ropajes que viste cada una de las personas con las que te cruzas por la calle y que representan, cada uno de ellos una serie de códigos lingüísticos para tu cerebro, la información que ves en tu móvil, en la tablet, en internet y añádele, además, tus compromisos sociales, tus facturas, tus preocupaciones y los deseos que te han programado tener, etc, etc, etc…


Se trata de una auténtica inundación de información que debe procesar tu cerebro continuadamente. Y todo ello en un cerebro del mismo tamaño y capacidad que el de ese espectador de los westerns de John Wayne hace 50 años.
Por lo visto, parece que nuestro cerebro tiene capacidad suficiente para percibir tales volúmenes de información y comprender los mensajes asociados a esos estímulos.
Ahí no radica el problema. De hecho parece que nuestro cerebro disfruta con ello, pues nos hemos convertido en adictos al bombardeo de estímulos.
El problema aparece en la siguiente fase.

Valoración

Es cuando debemos valorar la información recibida, es decir, cuando llega la hora de juzgar y analizar sus implicaciones, que nos topamos con nuestras limitaciones. Porque, literalmente, no disponemos de tiempo material para hacer una valoración en profundidad de esa información.

Antes de que nuestra mente, por sí misma y con criterios propios, pueda juzgar de forma más o menos profunda la información que recibimos, somos bombardeados por una nueva oleada de estímulos que nos distraen e inundan nuestra mente.
Es por esta razón que nunca llegamos a valorar en su justa medida, la información que recibimos, por importantes que sean sus posibles implicaciones.
Para comprenderlo mejor, vamos a utilizar una analogía, en forma de pequeña historia.
Imaginemos a una persona muy introvertida, que pasa la mayor parte de su tiempo encerrada en casa. Prácticamente no tiene amigos ni entabla relaciones sociales de ningún tipo. Ahora supongamos que esa persona baja al supermercado a comprar una botella de leche y cuando va a pagarla, se le cae al suelo y la rompe, causando gran estruendo y manchando su ropa a ojos de todos los clientes y de la cajera.
Cuando esa persona vuelva a su casa, aislada de toda relación y estímulo social, probablemente dará un gran valor a lo acontecido en el supermercado.
Se preguntará por qué le cayó la leche y qué movimiento en falso realizó para que eso sucediera; se preguntará si fue culpa suya o fue culpa de la botella que era demasiado resbaladiza; analizará en su cabeza la mirada de la cajera y los gestos y comentarios de todos y cada uno de los clientes; incluso observará las manchas en su ropa e intentará adivinar lo que pensaban sobre ella las demás personas al verla en esa situación.
Se sentirá ridícula y juzgará aquel acontecimiento meramente anecdótico como mucho más importante de lo que realmente es. Simplemente porque para ella, ese ridículo en el supermercado será el gran acontecimiento social del día o de la semana. Y quizás no lo olvide nunca más en su vida.
Ahora sustituyamos a la persona introvertida y sin relaciones por un modelo opuesto. Una persona extrovertida, que pasa el día entero rodeada de gran cantidad de personas y acontecimientos, interactuando frenéticamente con clientes y compañeros de trabajo, hablando por teléfono, concertando citas, comprando, vendiendo, haciendo reuniones, riendo, enfadándose y rematando el día tomando copas con los amigos.
Supongamos que esta persona va a comprar la leche y también se le cae causando gran estruendo y manchándose la ropa. La valoración que hará del hecho será meramente anecdótica, pues representará un evento más de entre los muchos acontecimientos de carácter social que experimenta a lo largo de la jornada. Y en pocas horas se habrá olvidado de lo sucedido.
Una persona en la sociedad actual se asemeja mucho al segundo modelo, sometida a gran cantidad de estímulos sensoriales, sociales y lingüísticos.
Para nosotros, toda información recibida es rápidamente digerida y olvidada, arrastrada por la corriente incesante de información que entra en nuestro cerebro como un torrente. Porque vivimos inmersos en la cultura del twit, un mundo donde toda reflexión sobre un evento dura 140 caracteres. Y esa es la profundidad máxima a la que llega nuestra limitada capacidad de análisis.
Es por esta razón, por nuestra impotencia a la hora de valorar y juzgar por nosotros mismos el volumen de información al que estamos sometidos, que la propia información que nos es transmitida lleva incorporada la opinión que debemos tener sobre ella, es decir, aquello que deberíamos pensar tras realizar una valoración profunda de los hechos. Es decir, el emisor de la información le ahorra amablemente al receptor el esfuerzo de tener que pensar.
Ese es el procedimiento que utilizan los grandes medios de comunicación y en un mundo con individuos auténticamente pensantes sería calificado de manipulación y lavado de cerebro.
La televisión es un claro ejemplo de ello.
Fijémonos en un noticiario cualquiera. Todas las noticias de todos las cadenas están narradas de forma tendenciosa, de manera que contengan en su redactado y presentación no solo la información que debe ser transmitida, sino la opinión que debe generar en el espectador.
O más claramente aún, el ejemplo de las omnipresentes tertulias políticas, donde los tertulianos son calificados como “generadores de opinión”. Es decir, su función es generar la opinión que deberías fabricar por ti mismo.
Así pues, el bombardeo continuo e incesante de información en nuestro cerebro nos impide juzgar adecuadamente el valor de los hechos, con criterio propio y según nuestros códigos internos.
Nos quita el tiempo que deberíamos tomarnos para sopesar las consecuencias de un acontecimiento y lo fragmenta en pedacitos de 140 caracteres y con ello, convierte en breve y superficial cualquier juicio que emitamos sobre una información recibida.
Resumiendo: nos hace pensar “en titulares” y por norma general, esos titulares ni tan solo los pensamos nosotros mismos, sino que nos son inoculados con la propia información.

Respuesta
Una vez reducido a la mínima expresión nuestro tiempo de valoración personal de los hechos, entramos en la fase decisiva del proceso, aquella en que nuestra posible respuesta queda anulada.
Aquí entran en juego las emociones y los sentimientos, el motor de toda respuesta y acción.
Y es que al fragmentar y reducir nuestro tiempo dedicado a juzgar una información cualquiera, también reducimos la carga emocional que asociamos a esa información.
Observemos nuestras propias reacciones: podemos indignarnos mucho al conocer una noticia cualquiera, ofrecida en un noticiario, como por ejemplo el desahucio forzoso de una familia sin recursos, pero al cabo de unos segundos de recibir esa información, somos bombardeados por otra información distinta que nos lleva a sentir otra emoción superficial diferente, olvidando así la emoción anterior.
Para decirlo de forma gráfica y clara: de la misma manera que nuestra capacidad de juicio y análisis queda reducida a un twit, nuestra respuesta emocional queda reducida a un emoticono.
Y aquí es donde reside la clave del asunto. Es en este punto donde queda desactivada nuestra posible respuesta.
Para comprenderlo mejor, volvamos a la analogía de las personas introvertida y extrovertida que rompían la botella de leche en el supermercado.
La persona introvertida encerrada en su hogar, que ha otorgado un valor más profundo a los hechos acontecidos en el supermercado seguirá dándole vueltas al asunto una y otra vez. Es decir, no olvidará fácilmente las emociones vinculadas al ridículo que sintió en ese momento y con mucha probabilidad, esa exposición continuada a sus propias emociones acabará desembocando en un sentimiento de incomodidad ante la posibilidad de volver al lugar de los hechos. Así pues, es muy posible que esa persona no vuelva durante un tiempo a comprar en ese supermercado, aunque eso implique que ha que ir bastante más lejos a comprar la leche. Hasta el punto de llegar a fabricar un sentimiento de repulsa hacia el propio establecimiento y las personas que la vieron hacer el ridículo. Es decir, la energía emocional que habrá volcado sobre ese hecho concreto, habrá terminado desembocando en una reacción efectiva ante el hecho en sí.
Sin embargo, la persona extrovertida volverá sin ningún problema al supermercado a comprar leche, pues en su mente, el suceso llevará asociada muy poca carga emocional. Como mucho, quizás se ruborice un poco al ver a la cajera o a algún cliente. Es decir, la persona extrovertida, no emprenderá acciones efectivas y tangibles derivadas del suceso de la botella de leche.
Más allá de las valoraciones que hagamos sobre estos personajes inventados, estos ejemplos nos sirven para demostrar que el bombardeo incesante de información al que estamos sometidos acaba desembocando en una fragmentación de nuestra energía emocional y por ello acabamos ofreciendo una respuesta superficial o nula.
Una respuesta que en momentos como el que vivimos, intuimos debería ser mucho más contundente y que sin embargo, no llegamos a generar porque carecemos de energía suficiente para hacerlo.
Y todos observamos desesperados a los demás y nos preguntamos “¿Por qué no reaccionan? ¿Por qué no reacciono yo?”
Y esa impotencia desemboca, al final, en una sensación de frustración y apatía generalizadas.
Ésta parece ser la razón básica por la que no se produce una Revolución cuando, por la lógica propia de los acontecimientos, debería producirse.
Se trata pues, de un fenómeno meramente psicológico. Éste es el mecanismo básico que aborta toda respuesta de la población ante los continuos abusos recibidos. La BASE sobre la que se sustentan todas las manipulaciones mentales a las que estamos sometidos actualmente. El mecanismo psicológico que mantiene a la población idiotizada, dócil y sumisa.
Lo podríamos resumir así:
El excesivo bombardeo de información nos impide tomarnos el tiempo necesario para otorgar el valor adecuado a cada información recibida y con ello, nos impide asociarle la suficiente carga emocional como para generar una reacción efectiva y real.


¿CONSPIRACIÓN O FENÓMENO SOCIAL?


Poco importa si todo esto forma parte de una gran conspiración para controlarnos o si hemos llegado a este punto por la propia evolución de la sociedad, porque las consecuencias son exactamente las mismas: los más poderosos harán lo posible por mantener estos mecanismos en funcionamiento; incluso fomentarán tanto como puedan su desarrollo, simplemente porque les beneficia. De hecho, la propia revelación de la verdad favorece estos mecanismos.

A los más poderosos ya no les importa mostrarse tal y cómo son ni desvelar sus secretos, por sucios y oscuros que éstos sean. Revelar estas verdades ocultas contribuye en gran medida a aumentar el volumen de información con el que somos bombardeados.
Cada secreto sacado a la luz crea nuevas oleadas de información, que puede ser manipulada e intoxicada con datos adicionales falsos, contribuyendo con ello a la confusión y al caos informativo y con ello a nuevas oleadas secundarias de información que nos aturdan aún mas y nos suman más profundamente en la apatía.
Si combinamos esta apatía, fruto de la poca energía emocional con la que intentamos responder, con las tremendas dificultades que el propio sistema nos pone a la hora de castigar a los responsables, se generan nuevas oleadas de frustración, cada vez más acusadas, que nos llevan, paso a paso, a la rendición definitiva y a la sumisión absoluta.
Así pues, no lo dudes: a las personas que ostentan el poder les interesa bombardearte con enormes volúmenes de información lo más superficial posible.
Porqué una vez instaurada en la sociedad esta forma de interactuar con la información recibida, todos nosotros nos convertimos en adictos a ese incesante intercambio de datos.

El bombardeo de estímulos representa una auténtica droga para nuestro cerebro, que cada vez necesita más velocidad en el intercambio de informaciones y exige menos tiempo para tener que procesarlas.
Nos sucede a todos: cada vez nos cuesta más dedicar tiempo a leer un artículo largo cargado de información estructurada y razonada.
Exigimos que sea más resumido, más rápido, que se lea en una sola línea y que se ingiera como una pastilla y no como un ágape decente.
Nuestro cerebro se ha convertido en un drogadicto de la información rápida, en un yonqui ávido de continuos chutes de datos que ingerir, a poder ser pensados y analizados por cualquier otro cerebro, para no tener que hacer el esfuerzo de fabricarnos una compleja y contradictoria opinión propia.
Porque odiamos la duda, pues nos obliga a pensar. Ya no queremos hacernos preguntas. Solo queremos respuestas rápidas y fáciles.
Somos y queremos ser antenas receptoras y replicadoras de información, como meros espejos que rebotan imágenes externas.
Pero los espejos son planos y no albergan más vida en ellos que la que reflejan proviniendo del exterior.
Hacia ahí se dirige el ser humano de forma acelerada.
¿Vamos a permitirlo?



CONCLUSIÓN
Quizás todo lo expuesto anteriormente no es lo que querías escuchar. Es poco estimulante y resulta algo complicado y farragoso, pero las realidades complejas no pueden reducirse a un ingenioso titular en forma de twit.
Para emprender una transformación profunda de nuestro mundo, para iniciar una auténtica Revolución que lo cambie todo y nos lleve a una realidad mejor, deberemos descender hasta las profundidades de nuestra psique, hasta la sala de máquinas, donde están en marcha todos los mecanismos que determinan nuestras acciones y movimientos. Ahí es donde se está dirimiendo la auténtica guerra por el futuro de la humanidad.
Nadie nos salvará desde un púlpito con brillantes proclamas y promesas de una sociedad más justa y equitativa. Nadie nos salvará sólo contándonos la supuesta verdad, ni desvelando los más oscuros secretos de los poderes en la sombra.
Como acabamos de ver, la información y la verdad ya no tienen importancia, porque nuestros mecanismos de respuesta están averiados. Debemos descender hasta ellos y repararlos; y para conseguirlo, debemos saber cómo funcionan. Para ello no será necesario hacer un complejo curso de psicología: observando con atención y razonando por nosotros mismos podemos conseguirlo.
Porque no se trata de algo esotérico ni fundamentado en creencias extrañas de carácter Místico, Religioso o New Age. Es pura lógica: No hay revolución posible sin una transformación profunda de nuestra psique a nivel individual. Porque nuestra mente está programada por el Sistema.
Y por lo tanto, para cambiar ese Sistema que nos aprisiona, antes debemos desinstalarlo de nuestra mente.
¿Tú lo vas a hacer?
GAZZETTA DEL APOCALIPSIS
Jorge Ramos | Si bien estoy de acuerdo en la mayor parte del artículo, es por eso que agradeciendo su elaboración, he considerado publicarlo, no lo estoy en el punto en el que hace hincapié que nuestra mente es el motor principal de la transformación que queremos ver en el mundo. Pues es tan sencillo como lo siguiente: si nuestro mecanismo de respuesta está averiado, es decir, la mente, ¿como poder repararla desde nuestra propia mente? Es como pretender reparar un destornillador o unos alicates estropeados con la misma herramienta estropeada, ¡literalmente es imposible! ¿Entonces qué ocurre? Es muy simple. La mente, nuestro cerebro es fundamental para lo que hemos venido hacer aquí, a este mundo, eso es indiscutible; sin embargo, es un órgano tremendamente manipulable, el mismo artículo lo ha explicado a la perfección. Pues la solución está tan cerca de nosotros que no la vemos, la respuesta no es ni más ni menos que nuestro CORAZÓN, donde realmente radica nuestra CONCIENCIA , y no en nuestro cerebro, éste es sólo el microprocesador de nuestro cuerpo. Como bien expone el artículo, nuestros sentimientos quedan anulados porque nuestro cerebro se satura de información subliminal que nos adormece y nos confunde cayendo en una auténtica apatía por todo lo que ocurre a nuestro alrededor. No obstante, nuestro corazón, nuestra conciencia aún está ahí, esperando a que le hagamos caso de una vez por todas.

Entonces, ¿cómo desinstalar este Sistema de nuestra mente? Muy simple, desde nuestra conciencia, desde nuestro corazón, donde mora nuestra alma. Para ello, no deberemos descender hasta las profundidades de nuestra psique, no, sino al interior de nuestro propia ALMA, donde se encuentran alojados nuestros sentimientos más profundos y puros. Desde allí es desde donde tendremos que poner en marcha los mecanismos que determinan nuestras acciones y movimientos, dirigir nuestro microprocesador que es el cerebro y repararlo si es preciso, y tomarlo como lo que és, una buena herramienta para utilizarla con CONCIENCIA.